La presentadora Silvia Abravanel, hija del histórico comunicador brasileño Silvio Santos (1930–2024), anunció públicamente su respaldo al senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ) de cara al segundo turno de las elecciones presidenciales de Brasil de 2026. En una serie de publicaciones en sus redes sociales, Silvia criticó la actual situación económica del país, expresó su preocupación por la inseguridad que afecta a las familias y adelantó que asistirá a una manifestación de apoyo al candidato este domingo 18 de octubre en la emblemática Avenida Paulista de São Paulo.
Durante su pronunciamento en video, la hija de Silvio Santos se refirió a las dificultades financieras que atraviesan los brasileños. Señaló el encarecimiento constante de las compras de supermercado y destacó que muchos comercios tienen que elevar sus precios para mantener operaciones ante índices de inflación sostenida. Asimismo, mencionó los desafíos que enfrentan los pequeños y medianos empresarios al intentar sostener sus negocios en un escenario de alta carga tributaria y de crédito costoso.
Silvia Abravanel aludió también a la inseguridad ciudadana, un asunto recurrente en la agenda de debate político de Brasil. Afirmó que la violencia urbana y la sensación de desprotección son problemas que deben ser abordados con urgencia y vinculó la solución de este problema a la llegada de nuevos dirigentes al Planalto tras la votación del 25 de octubre. “La gente espera un cambio real en política. Vamos a torcer para que el número 22 salga ganador el día 25 de octubre”, declaró la presentadora, aludiendo al número de lista de Flávio Bolsonaro.
En el mismo mensaje, Silvia confirmó su participación en el acto público convocado para las 11:00 horas en la Avenida Paulista, uno de los puntos de mayor simbolismo político y cultural de São Paulo. Concluyó su mensaje con un llamamiento informal: “¡Y vambora de 22!”, reforzando su respaldo al candidato de la sigla PL (Partido Liberal).
Este posicionamiento supone un cambio respecto a su postura en la primera vuelta. En aquella ocasión, Silvia Abravanel había manifestado preferencia por el exgobernador Ronaldo Caiado, del PSD (Partido Social Democrático), quien finalmente no pasó al balotaje. La ahora presentadora se afilió al PSD y en las elecciones de 2026 aspiró a una curul en la Cámara de Diputados por el estado de São Paulo. Obtuvo 22.472 votos, cifra insuficiente para acceder al hemiciclo.
Contexto político y económico
El Partido de los Trabajadores (PT), objeto de críticas por parte de Silvia, es una de las formaciones de mayor tradición en la política brasileña. Fundado en 1980, llegó al poder en 2003 con Luiz Inácio Lula da Silva y se mantuvo hasta 2016, cuando la entonces presidenta Dilma Rousseff fue destituida por juicio político. En el actual proceso electoral, el PT presenta a su propio candidato, hecho que ha agudizado la polarización entre formaciones de centroizquierda y sectores conservadores.
Flávio Bolsonaro, por su parte, es senador por el estado de Río de Janeiro desde 2019 y escolta político de la línea de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Aunque no obtuvo la victoria en la primera vuelta, lidera las preferencias en diversas encuestas para el balotaje, donde enfrentará a su rival del PT.
La economía brasileña ha mostrado signos de recuperación moderada tras años de recesión y alta inflación. Sin embargo, indicadores como el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y la tasa de desempleo siguen siendo focos de preocupación para la población. El aumento del coste de la canasta básica ha motivado protestas sociales y críticas generalizadas a la gestión económica del Gobierno.
Las manifestaciones en Avenida Paulista y en otras capitales son una constante en los procesos electorales de Brasil. Allí confluyen simpatizantes de distintas corrientes ideológicas, desde movimientos de campesinos sin tierra hasta agrupaciones de empresarios liberales. La elección presidencial de 2026 se inscribe en este contexto de debates intensos sobre seguridad, economía y políticas sociales, y el respaldo de personalidades mediáticas como Silvia Abravanel puede influir en la percepción del electorado.


