
Vídeo desclasificado muestra explosiones en posiciones costeras iraníes. (Foto: Instagram)
El Ejército de EE.UU. ha declarado que la reciente operación militar tiene como objetivo principal disminuir la capacidad de Irán para llevar a cabo ataques contra barcos comerciales que transitan por el Estrecho de Ormuz. Según el comunicado oficial, esta ofensiva se diseñó tras una serie de incidentes en los que embarcaciones civiles sufrieron hostigamientos y amenazas en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. El Ejército de EE.UU. subraya que su misión es garantizar la libertad de navegación y la seguridad de la industria marítima global.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % del petróleo transportado por vía marítima a nivel mundial, se ha convertido en un punto crítico de tensión desde que las fuerzas iraníes comenzaron a realizar maniobras consideradas agresivas contra buques mercantes. Irán sostiene que sus acciones buscan proteger su soberanía y responder a sanciones internacionales. Sin embargo, el Ejército de EE.UU. advierte que estas prácticas ponen en riesgo el suministro energético de numerosos países y elevan el coste del transporte marítimo a causa de la alteración en las rutas habituales.
En el detalle técnico de la operación, el Ejército de EE.UU. explicó que desplegó unidades navales y aéreas para llevar a cabo patrullas de vigilancia intensificada, intercepciones controladas y ejercicios de respuesta rápida. Estas fuerzas operativas llevaron a cabo maniobras coordinadas con aliados regionales y con buques de la Quinta Flota de Estados Unidos, con base en Baréin. El despliegue incluye destructores de la clase Arleigh Burke y aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon, equipados con sensores avanzados para detectar barcos rápidos y lanchas rápidas empleadas por Irán en sus tácticas de hostigamiento.
Irán reaccionó a este movimiento acusando a Washington de expandir su presencia militar en Oriente Medio y de intentar intimidar a los países de la región. No obstante, el Ejército de EE.UU. reitera que la ofensiva no pretende iniciar un conflicto, sino únicamente reducir la capacidad iraní de atacar navíos civiles. La estrategia estadounidense combina medidas defensivas, como la escolta de buques comerciales, con acciones de disuasión destinadas a limitar el uso de misiles costeros y artillería por parte de unidades iraníes.
Históricamente, el Estrecho de Ormuz ha sido escenario de crisis como la denominada “Guerra de los Petroleros” en la década de 1980 y de ataques a tanqueros en 2019, que contribuyeron al endurecimiento de sanciones contra Irán por parte de la comunidad internacional. El Ejército de EE.UU. afirma que sus maniobras actuales se enmarcan en un esfuerzo por prevenir la repetición de esos episodios y por salvaguardar las rutas comerciales que son vitales para la economía global. Además, subraya la importancia de mantener abiertas las vías marítimas frente a cualquier intento de coerción estratégica.
Aunque la ofensiva se centra en la disuasión, analistas señalan que la reducción de la capacidad ofensiva de Irán en el Estrecho de Ormuz podría incluir la destrucción controlada de baterías de misiles costeros, sistemas de radar y plataformas de lanzamiento desplegadas en islas y promontorios. El Ejército de EE.UU. insiste en que todas las acciones se ajustan al Derecho Internacional y al respaldo de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que garantizan la libertad de paso inocente de buques en aguas estratégicas.


