Estados Unidos ha elaborado nuevos planes de ataque contra Irán que contemplan la posibilidad de emplear la mayor bomba no nuclear de su arsenal. Al mismo tiempo, el Pentágono prepara bases militares para que puedan funcionar hasta 90 días sin apoyo externo en caso de una guerra de grandes proporciones. Las medidas, difundidas durante octubre por CNN, CBS News y Fox News, forman parte de distintas iniciativas de planificación militar del Gobierno del presidente Donald Trump.
Según CNN, los militares estadounidenses han preparado alternativas para atacar instalaciones nucleares y estructuras energéticas iraníes si Trump autoriza la reanudación de las operaciones. CBS News informó el 15 de octubre de que la Casa Blanca y el Pentágono estudian el posible uso de la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, conocida como MOAB o «la madre de todas las bombas».
El explosivo pesa más de 13 toneladas y Estados Unidos ya lo utilizó en 2017 durante una operación contra el Estado Islámico en Afganistán. Aunque se trata de un arma de gran capacidad destructiva, fuentes consultadas por CNN han planteado dudas sobre su eficacia contra instalaciones subterráneas, como las asociadas al programa nuclear iraní. La posible inclusión de la bomba en los planes no significa, por tanto, que su uso haya sido autorizado ni que se haya confirmado como una opción eficaz para esos objetivos.
La Casa Blanca no confirmó a CBS News los detalles de las operaciones analizadas. Un portavoz señaló que el Gobierno no comenta planes militares sensibles y que el presidente dispone de distintas alternativas para impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Las informaciones describen opciones sometidas a evaluación, no una decisión oficial de lanzar una nueva ofensiva.
En paralelo, una información publicada por Fox News el 25 de octubre reveló que el Pentágono está desarrollando un programa para mantener en funcionamiento sus principales instalaciones militares ante interrupciones prolongadas del suministro de energía, agua, combustible y comunicaciones. La iniciativa se llama FORTRESS y contempla que grandes bases situadas en el territorio continental de Estados Unidos puedan sostener sus operaciones esenciales durante al menos 90 días sin depender de servicios externos.
Según documentos consultados por Fox News, el programa tiene en cuenta escenarios de conflicto que podrían afectar a las redes eléctricas, interrumpir las cadenas de suministro o dañar infraestructuras consideradas esenciales para el funcionamiento del país. El portavoz del Pentágono Sean Parnell afirmó a la cadena que la dependencia de servicios civiles supone un riesgo para la seguridad nacional. «No queremos depender de la infraestructura municipal civil convencional para llevar a cabo nuestra defensa nacional. Simplemente no podemos. Es un riesgo intolerable», declaró.
Entre las medidas previstas figuran la instalación de reactores nucleares portátiles, sistemas de almacenamiento de energía y redes eléctricas independientes. El plan también contempla reservas estratégicas de combustible, municiones, componentes electrónicos, medicamentos y otros materiales necesarios para mantener las operaciones. En términos prácticos, el objetivo es reducir la dependencia de suministros y servicios externos durante una interrupción prolongada.
El programa incluye asimismo la preparación de fábricas civiles para que, si fuera necesario, puedan convertirse a la producción de equipos de defensa. De acuerdo con información difundida por la agencia Anadolu, están previstos ejercicios de movilización industrial y pruebas para valorar la capacidad de respuesta de las cadenas de producción en situaciones de emergencia.
Las informaciones sobre FORTRESS se conocieron pocos días antes de unas declaraciones de Dan Bongino, exsubdirector del FBI, que recomendó a los estadounidenses tener en casa alimentos, agua y equipos de emergencia. En su programa, The Dan Bongino Show, el 26 de octubre, aconsejó disponer de suministros para afrontar al menos tres días de interrupción de servicios esenciales. Medios como Mediaite y UNILAD se hicieron eco de sus palabras.
«Tengan una radio de emergencia, pilas, alimentos de emergencia, medios para recoger agua de lluvia y filtrarla, además de pastillas purificadoras», afirmó Bongino. También pidió a las familias que no aplazasen los preparativos: «Preparen sus cosas hoy. Por favor. Háganlo por su familia». Sus comentarios los realizó como exdirigente del FBI y no constituyen una instrucción oficial del Gobierno estadounidense. La recomendación de contar con provisiones para tres días coincide, además, con orientaciones generales de preparación ante emergencias difundidas por las autoridades de protección civil de Estados Unidos.
Mientras tanto, la posibilidad de nuevos ataques contra Irán sigue en fase de análisis. Según CNN, las autoridades militares continúan presentando alternativas a Trump, aunque persisten dudas sobre si una nueva ofensiva podría poner fin al conflicto. Estados Unidos también mantiene operaciones relacionadas con el bloqueo de puertos iraníes y la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte internacional de petróleo.


