Un espray nasal desarrollado con una versión sintética de una sustancia presente en el veneno del sapo del desierto de Sonora ha obtenido resultados positivos en el tratamiento de la depresión resistente a los medicamentos convencionales. El hallazgo forma parte de un ensayo clínico internacional publicado el lunes 26 en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA). Según los investigadores, una sola aplicación se asoció con una reducción de los síntomas depresivos durante un máximo de ocho semanas.
El estudio contó con 193 adultos de entre 18 y 75 años con depresión moderada o grave. Ninguno había experimentado una mejoría satisfactoria después de utilizar entre dos y cinco antidepresivos. La investigación se llevó a cabo en 38 centros de Australia, Europa y Estados Unidos, entre septiembre de 2023 y abril de 2025.
Para evaluar los efectos del medicamento, los participantes se distribuyeron aleatoriamente en tres grupos. Cada persona recibió una única aplicación nasal de mebufotenina, también conocida como 5-MeO-DMT, en una dosis de 0,3 mg, 8 mg o 12 mg. Todos los participantes contaron con apoyo psicológico antes, durante y después de la administración, además de someterse a evaluaciones periódicas durante 57 días.
Los resultados mostraron que las dos dosis más altas produjeron una reducción de los síntomas depresivos superior a la observada con la dosis más baja. En el día 29 después de la aplicación, los participantes que recibieron 12 mg registraron una mejoría media de 11,1 puntos en la escala utilizada por los investigadores. En el grupo de comparación, la reducción fue de 5,5 puntos.
Entre los pacientes que recibieron 8 mg, el descenso medio fue de 12,5 puntos. En ese mismo grupo, el 35 % respondió al tratamiento y el 26 % alcanzó los criterios de remisión de la depresión. En el grupo de 12 mg, los porcentajes fueron del 34 % y el 18 %, respectivamente.
Otro aspecto observado fue la duración de los efectos. La reducción de los síntomas empezó a detectarse el segundo día después de la aplicación y se mantuvo por encima de la registrada en el grupo de comparación hasta la última evaluación, realizada 57 días después. Los investigadores consideran relevante este resultado porque el tratamiento se administró en una sola dosis.
La mebufotenina es una sustancia psicodélica que actúa sobre los receptores de serotonina del cerebro. Aunque está presente de forma natural en la secreción del sapo del desierto de Sonora, la versión utilizada en el ensayo se produjo sintéticamente y se purificó para su uso experimental. El compuesto también se conoce por formar parte de una droga llamada popularmente «bufo».
A diferencia de otros psicodélicos estudiados para tratar trastornos mentales, la 5-MeO-DMT tiene efectos de corta duración. Según los investigadores, esta característica podría reducir el tiempo de seguimiento clínico necesario después de su administración. La duración de la observación es una de las dificultades planteadas en el desarrollo de tratamientos con sustancias como la psilocibina y el LSD.
Durante el ensayo, la mayoría de los participantes se recuperó relativamente rápido de los efectos psicodélicos. Entre quienes recibieron 8 mg, el 85 % se consideró apto para recibir el alta en un plazo de dos horas. En el grupo de 12 mg, la proporción fue del 78 %. No obstante, el protocolo establecía un periodo mínimo de cuatro horas antes de dar el alta a los pacientes.
El medicamento también provocó reacciones adversas. Se registraron en el 76 % de quienes recibieron 8 mg y en el 85 % de quienes tomaron 12 mg. Casi todas fueron leves o moderadas e incluyeron dolor de cabeza, náuseas y molestias nasales. Uno de los participantes sufrió dos episodios graves de ataque de pánico durante el tratamiento.
El neuropsiquiatra David Feifel, uno de los autores del estudio, considera que la combinación de efectos psicodélicos breves y una mejoría de los síntomas que persiste en el tiempo podría ser una ventaja frente a otras alternativas. En la actualidad, los tratamientos con esketamina y la estimulación magnética transcraneal requieren sesiones frecuentes, mientras que el uso de psilocibina y LSD puede exigir varias horas de observación.
Sin embargo, los resultados aún deben confirmarse mediante estudios de mayor tamaño. En un editorial publicado en el mismo número de JAMA, el psiquiatra Chittaranjan Andrade, del Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencias de India, señaló varias limitaciones del ensayo.
Según Andrade, la mejoría media observada fue parcial y los porcentajes de respuesta y remisión quedaron por debajo de los registrados en estudios sobre tratamientos como la ketamina y la terapia electroconvulsiva. También indicó que los participantes no habían probado algunas de esas alternativas antes de entrar en el ensayo.
Otra limitación es que quedaron excluidos los pacientes con conducta o pensamientos suicidas. Por este motivo, los resultados no permiten establecer la seguridad ni la eficacia de la mebufotenina en ese grupo. Asimismo, el seguimiento de ocho semanas no aclara cómo podría utilizarse el medicamento en tratamientos prolongados ni si podría combinarse con antidepresivos convencionales.
Como la sustancia se probó por separado, todavía no hay información suficiente sobre si serían necesarias nuevas aplicaciones o sobre la duración de los posibles beneficios más allá del periodo observado. Los investigadores prevén avanzar a la fase 3 de los ensayos clínicos con la dosis de 8 mg, que presentó una relación considerada favorable entre eficacia y tolerabilidad. Esa etapa incluirá a más participantes y permitirá comprobar si se reproducen los resultados observados.


