
Donald Trump en un acto público (Foto: Instagram)
“Hasta ahora, creo que llevo nueve de nueve. Todos los que he apoyado han salido vencedores”, afirmó Trump al referirse a los triunfos de sus aliados en Colombia y Argentina. Con esta declaración, Trump resalta un balance perfecto en las últimas contiendas electorales de América Latina, donde asegura haber respaldado a candidatos que finalmente se alzaron con la victoria.
En su mensaje, Trump subraya que cada una de sus recomendaciones políticas en la región ha demostrado ser acertada. Aunque no detalló los nombres de los beneficiados, su apreciación engloba procesos electorales recientes en países con sistemas democráticos consolidados, como Colombia y Argentina. La declaración llega en un momento en que la influencia del exmandatario estadounidense en la política internacional vuelve a cobrar visibilidad.
Históricamente, Trump ha recurrido tanto a sus plataformas digitales como a apariciones públicas para avalar postulaciones afines a sus postulados de corte conservador y nacionalista. Durante su periodo en la Casa Blanca (2017-2021), desarrolló un estilo de comunicación directo y combativo, y desde entonces ha mantenido el hábito de respaldar candidatos en diversas latitudes, confiando en que esa táctica contribuya a fortalecer corrientes políticas con las que mantiene afinidad ideológica.
Las elecciones en Colombia y en Argentina que alude Trump estuvieron marcadas por la polarización y la movilización de amplios sectores ciudadanos. En ambos casos, los comicios atrajeron atención internacional por la relevancia de sus resultados en los equilibrios regionales. El apoyo de figuras como Trump, aun fuera del cargo, se interpreta como un factor más en la compleja estrategia de campaña y de posicionamiento de los aspirantes, quienes buscan tanto capital político interno como respaldo desde el extranjero.
Este balance de “nueve de nueve” refrenda, según Trump, su capacidad de leer tendencias electorales fuera de Estados Unidos y de influir en ellas. Aunque su papel como expresidente limita su actuación institucional, su presencia mediática y el arraigo de su marca política continúan siendo un referente para numerosos simpatizantes. La reiteración de estos éxitos refuerza la narrativa con la que Trump proyecta una proyección internacional que, en su opinión, sigue vigente y con peso real en la política continental.


