Una embarcación que transportaba ocho personas zozobró durante un paseo del Macuco Safari, en el Parque Nacional de Iguazú, situado en el oeste de Paraná, este martes 28 de julio. Entre los ocupantes, seis eran turistas holandeses y un joven de 26 años perdió la vida. La gerencia de la empresa responsable del recorrido confirmó el fallecimiento a TV Globo.
El joven que falleció era pareja de una turista que viajaba acompañada de sus padres, de su hermana y de su cuñada. Todos ellos fueron rescatados del agua. Tres integrantes de esta familia no necesitaron asistencia médica por no presentar lesiones aparentes, pero dos permanecen hospitalizados. Habían llegado a Foz do Iguaçu el lunes 27 de julio y planeaban abandonar la ciudad el jueves 30 de julio.
El barco formaba parte de un recorrido turístico que lleva a los visitantes hasta las proximidades de las imponentes Cascadas del Iguazú, una de las atracciones más emblemáticas del Parque Nacional. El Cuerpo de Bomberos fue alertado alrededor de las 12:20 horas para iniciar las tareas de búsqueda y rescate en el agua.
Además del joven holandés fallecido, otras cinco personas estaban a bordo en el momento del accidente. Tres rechazaron ser trasladadas a un centro sanitario al no presentar heridas de consideración, mientras que dos fueron ingresadas en el Hospital Municipal Padre Germano Lauck para evaluación y observación.
Hasta el momento, no se han determinado las causas exactas que provocaron el vuelco de la embarcación, si bien las autoridades locales han abierto una investigación para aclarar el incidente. La empresa operadora suspendió de forma inmediata todas las salidas del Macuco Safari en la tarde de este martes, a la espera de los resultados preliminares.
Contexto y antecedentes
El Parque Nacional de Iguazú, creado en 1939 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986, recibe anualmente a más de dos millones de visitantes de todo el mundo. Sus cascadas, que conforman el sistema de salto de agua más amplio del planeta, se encuentran en el límite entre Brasil y Argentina. En el lado brasileño, el Macuco Safari es una de las actividades más demandadas: combina un recorrido en vehículo todo terreno por la selva atlántica con un paseo en lancha que se acerca al río inferior de las cataratas.
Las embarcaciones utilizadas son neumáticas, diseñadas para resistir corrientes moderadas y permitir maniobras rápidas. Cada una suele llevar entre seis y diez pasajeros, además del piloto, y está equipada con chalecos salvavidas para todos. Los protocolos de seguridad exigen que los ocupantes permanezcan sentados y sujetados, especialmente al aproximarse a los rápidos o al momento de girar bruscamente.
En época de lluvias, el caudal del río Iguazú puede aumentar de forma significativa, generando corrientes más intensas cerca del Salto San Martín y de la Garganta del Diablo. Por ello, las autoridades ambientales y de navegación vigilan permanentemente los niveles del agua y emiten recomendaciones sobre la idoneidad de los paseos cada jornada.
El accidente de este 28 de julio recuerda la necesidad de extremar precauciones en actividades de turismo de aventura. Las investigaciones a cargo de la Capitanía de Puertos locales y del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad incluirán la revisión de las condiciones técnicas de la embarcación, las certificaciones de los pilotos y el cumplimiento de las normas brasileñas de seguridad náutica.
Los paseos en lancha bajo las cascadas de Iguazú han sido un atractivo durante más de dos décadas, pero, al igual que en otros parques naturales de gran afluencia, requieren una gestión rigurosa para minimizar riesgos y garantizar la protección tanto de los visitantes como del entorno.


