El alcalde de Surubim (PE), Cléber Chaparral (Unión), que tachó al cantante Gusttavo Lima de “ladrón” tras la cancelación de un concierto en la ciudad, se enfrenta ahora a un proceso en la Justicia Electoral por presunta compra de votos en las elecciones de 2024. Según la denuncia presentada por el Ministerio Público Eleitoral, Chaparral sería el principal beneficiario de un esquema de distribución de favores a cambio de apoyo político.
En la acusación también figuran Jonas Luiz do Nascimento y Juliana Barbosa da Silva Aguiar, esposa de Chaparral y alcaldesa de Casinhas (PE). El expediente, al que ha tenido acceso esta redacción, señala que el plan incluía la entrega de dinero en efectivo, materiales de construcción, así como la gestión de exámenes médicos y operaciones quirúrgicas a electores de Surubim para asegurar sus votos.
La investigación arrancó cuando la Policía sorprendió a Jonas Luiz do Nascimento en actitud sospechosa mientras acompañaba a una comitiva de la alcaldesa Juliana Aguiar. Al divisar a los agentes, el implicado abandonó el vehículo y huyó a pie. En el coche quedaron cuadernos con listados de electores y registros de compromisos, solicitudes de exámenes y cirugías de catarata para simpatizantes del grupo político, además de 23.700 reales brasileños en efectivo (aprox. 4.266 euros).
Debido a la sospecha de delito electoral, el caso fue remitido a la Policía Federal. La legislación brasileña tipifica como compra de votos cualquier entrega directa o indirecta de beneficios materiales a los votantes con el fin de condicionar su sufragio. Entre las posibles sanciones se incluyen multas, inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos y la nulidad de la elección.
En el momento de los supuestos hechos, Chaparral ocupaba un escaño en la Asamblea Legislativa de Pernambuco, un cargo que otorga fuero privilegiado. No obstante, la Justicia Electoral determinó que no procedía aplicarlo, al no detectarse relación entre la conducta imputada y sus funciones legislativas.
El Ministerio Público Eleitoral solicitó al tribunal la condena de los denunciados por corrupción electoral y reclamó una indemnización mínima de 100.000 reales (aprox. 18.000 euros) para reparar los daños morales colectivos.
La defensa de Chaparral afirma que las acusaciones ya fueron analizadas y rechazadas en una Acción de Investigación Judicial Electoral previa, en la que no se halló abuso de poder ni compra de votos. Señalan que el propio Ministerio Público participó de ese proceso y no recurrió la sentencia absolutoria, por lo que estiman que no existen nuevas pruebas que modifiquen dicho fallo.
En el último recurso presentado ante la Justicia Electoral de Surubim, los abogados sostienen que la denuncia carece de detalles que vinculen a Chaparral con la entrega de ventajas y no identifica a los electores beneficiados. Confián en que el resultado del nuevo juicio será similar al de la investigación anterior, que concluyó sin condenas.
El caso ha cobrado notoriedad tras la polémica declaración de Chaparral contra Gusttavo Lima. El pasado sábado 27 de junio, el alcalde criticó al artista por no acudir al concierto programado en Surubim durante las festividades de São João, acusándole de faltar al respeto al público. Lima, por su parte, explicó en sus redes sociales que sufrió una intoxicación alimentaria que le impidió actuar.
Este proceso añade un nuevo capítulo a la trayectoria política de Cléber Chaparral y mantiene el foco sobre las prácticas de financiamiento electoral en municipios de Pernambuco. El desenlace dependerá de la valoración de las pruebas y de los eventuales recursos en instancias superiores.


