El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió el pasado lunes 29 de junio que las gasolineras del país reduzcan de forma inmediata el precio de la gasolina, advirtiendo que se enfrentarán a “grandes problemas” si no lo hacen. La declaración se produjo en la red social Truth Social, donde Trump afirmó que la reciente bajada del precio del petróleo debería trasladarse a los consumidores.
“¡Los minoristas de gasolina deben bajar sus precios de inmediato! Están muy altos, teniendo en cuenta que el petróleo se sitúa ahora en torno a 63,2 € por barril y sigue cayendo”, escribió el republicano, en alusión al crudo, cuya cotización rondaba los 68 USD por barril.
A continuación, Trump lanzó un aviso contundente al sector: “Si los minoristas no lo hacen, vendrán grandes problemas. Empiecen a marcar precios en torno a 2,33 € por galón”, añadió, refiriéndose a un precio objetivo de unos 2,50 USD por galón.
La presión del presidente llegó solo unos días después de que él mismo afirmara haber ordenado al Departamento de Justicia investigar a las empresas del sector de distribución de combustibles. Según Trump, las compañías de refino y venta al por menor no están trasladando con la misma rapidez la caída del precio del crudo al surtidor, algo que él considera un abuso en la formación de precios.
Horas antes de las críticas de Trump, Doug Burgum, secretario del Interior de Estados Unidos, había declarado que el precio de la gasolina podría volver rápidamente al nivel de unos 2,79 € por galón, tras haber superado los 3,72 € en las últimas semanas. Burgum atribuyó esa posible reducción a la caída de los precios internacionales del petróleo y al alivio de las restricciones impuestas al petróleo venezolano.
“El presidente Donald Trump ha demostrado que puede hacerlo con rapidez. Hay más oferta en el mercado, y el levantamiento de sanciones contra Venezuela, una de las mayores reservas del mundo y ahora aliada estratégica, ayuda a abaratar los precios para los estadounidenses”, afirmó Burgum en una entrevista a Fox News. El secretario comparó asimismo los precios entre estados gobernados por demócratas y republicanos: “Si vas a repostar, aquí va un consejo: hazlo en un Estado rojo”, dijo, señalando que de media el combustible cuesta unos 0,49 € menos por galón en territorios bajo administración republicana.
El mercado de combustibles en Estados Unidos se rige por una compleja cadena de formación de precios que incluye el coste del crudo, las tarifas de refinado, los gastos de transporte, los márgenes de las distribuidoras y los impuestos estatales y federales. Cada uno de estos componentes puede variar según la región, la cercanía a los puertos petroleros y la capacidad de las refinerías locales.
La red social Truth Social, creada por Trump tras dejar el Partido Republicano de Twitter en 2021, se ha convertido en su principal plataforma de comunicación directa con sus seguidores. Allí suele anunciar medidas, criticar a adversarios políticos y fijar la agenda de debate en torno a sus políticas.
La cuestión del precio de los combustibles se ha convertido en un asunto clave en vísperas de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para noviembre. Un abaratamiento de la gasolina podría mejorar la percepción de la política económica de la Casa Blanca y ayudar al Partido Republicano a conservar la mayoría en el Congreso. Históricamente, los precios en la bomba han influido en el ánimo de los votantes, y cualquier descenso substancial en el coste del combustible suele convertirse en un argumento electoral de peso.


