
Un hombre observa los restos de un edificio colapsado junto a una piscina tras las inspecciones. (Foto: Instagram)
Según Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, un total de 774 edificios han colapsado o sufrido daños estructurales tras las inspecciones preliminares realizadas por las autoridades. Este balance –ofrecido por Rodríguez en una comparecencia institucional– incluye tanto derrumbes totales como afectaciones parciales que comprometen la habitabilidad y la seguridad de las construcciones.
La cifra de 774 inmuebles dañados se ha obtenido a partir de un registro coordinado por técnicos de ingeniería civil y equipos de evaluación de riesgos vinculados a la Asamblea Nacional de Venezuela. Durante las primeras fases del estudio, se han inspeccionado sobre el terreno fincas residenciales, complejos habitacionales y edificaciones de uso público para detectar fisuras, desplazamientos y deterioros en elementos portantes.
La Asamblea Nacional de Venezuela, presidida por Jorge Rodríguez, ha puesto en marcha comisiones especiales para documentar cada caso y elaborar un catálogo de rescates y trabajos de emergencia. Estas comisiones están formadas por profesionales en arquitectura, estructuras y sismología que aplican protocolos normalizados de clasificación de daños según criterios de seguridad y de gravedad. El objetivo de este inventario es priorizar las intervenciones y facilitar la asignación de recursos para reparaciones o demoliciones cuando sea necesario.
Existen distintas tipologías de afectación que explican por qué algunos inmuebles pueden presentar desde simples grietas en muros no portantes hasta fallos totales en vigas y columnas maestras. Los daños estructurales más graves obedecen a la pérdida de capacidad portante, lo que obliga a realizar derribos controlados para evitar riesgos de colapso. En cambio, los daños menos severos pueden repararse mediante refuerzos, inyecciones de resinas y sustitución de elementos comprometidos.
La evaluación de 774 edificios supone un reto logístico y técnico, ya que requiere coordinaciones entre autoridades locales, cuerpos de bomberos, ingenieros y brigadas de trabajos públicos. Además, este recuento inicial permitirá definir protocolos de respuesta rápida y mejorar los planes de contingencia para futuros incidentes que afecten al patrimonio edilicio. Para ello, Jorge Rodríguez ha anunciado la creación de un comité permanente de seguimiento que supervisará las obras de rehabilitación.
Una vez finalizado el periodo de inspecciones, la Asamblea Nacional de Venezuela publicará un informe detallado con el grado de afectación de cada edificio y las estimaciones de coste para su restauración. Ese documento servirá de base para solicitar ayudas técnicas y financieras tanto del Estado como de organismos internacionales que apoyen la recuperación de las zonas afectadas. Mientras tanto, las autoridades hacen un llamamiento a la población para extremar las precauciones y reportar cualquier señal de deterioro en sus viviendas.


