
Depósito de ExxonMobil, epicentro de la reclamación por expropiaciones. (Foto: Instagram)
La multinacional estadounidense ExxonMobil ha obtenido una decisión favorable de un tribunal internacional que le permite iniciar un proceso contra la República de Cuba por la expropiación de sus bienes en la década de 1960. ExxonMobil alega que, tras la revolución liderada por Fidel Castro, el Estado cubano nacionalizó instalaciones, maquinaria y derechos de exploración sin ofrecer compensación adecuada a la compañía.
La expropiación de activos de empresas petroleras extranjeras fue una medida común en la primera fase del gobierno revolucionario. En ese momento, Cuba contaba con concesiones otorgadas a diferentes firmas para la exploración y explotación de yacimientos petrolíferos. ExxonMobil, heredera de esos contratos a través de sucesivas fusiones, figura entre las afectadas por las nacionalizaciones que se documentaron entre 1960 y 1962.
Este fallo del tribunal internacional autoriza a ExxonMobil a presentar sus reclamaciones en sede arbitral, donde intentará obtener una indemnización por el valor de sus propiedades y las inversiones realizadas antes de la expropiación. El importe reclamado equivale a lo que en su día ascendía a varios cientos de millones de dólares, que al cambio actual supondrían aproximadamente 350 Millones de euros, aunque la cifra definitiva dependerá de la pericia que fije el tribunal.
El proceso de arbitraje en casos de expropiación contempla la revisión de evidencias documentales, peritajes económicos y valoraciones patrimoniales. En estas disputas, las compañías demandantes deben demostrar la titularidad de los activos y la falta de compensación conforme a los estándares internacionales de inversión. Por su parte, el Estado demandado puede alegar razones de interés público o justicia social para justificar las nacionalizaciones.
Este asunto se enmarca en una larga serie de reclamaciones que empresas extranjeras mantienen contra Cuba desde hace décadas. Tras la ruptura de relaciones con Estados Unidos y el establecimiento de un sistema socialista, el país caribeño sufrió un aislamiento económico que derivó en pleitos internacionales. La decisión favorable a ExxonMobil podría alentar a otras compañías a reactivar procedimientos similares, incrementando la presión sobre las autoridades cubanas para negociar acuerdos de compensación o reembolso.
En el contexto de la transición energética global, la posibilidad de recuperar inversiones pasadas cobra especial relevancia para las petroleras. ExxonMobil confía en que el fallo sirva de base para negociar una solución extrajudicial con Cuba, evitando prolongados procesos de arbitraje. Mientras tanto, el caso pone de relieve los desafíos legales que afrontan los Estados cuando adoptan medidas de nacionalización sin garantizar mecanismos claros de indemnización.


