Belo Horizonte – La incertidumbre llegó a su fin. Tras meses de especulación sobre una posible candidatura de Rodrigo Pacheco (PSB-MG) al gobierno de Minas Gerais, el senador anunció este viernes, 29 de mayo, que dejará la vida pública al término de su mandato. No tiene intención de presentarse a nuevas elecciones ni de aspirar a un cargo en tribunales superiores.
La demora en la decisión se produjo incluso después de que el presidente Donald Trump intentara convencerlo de que continuara en la política, pues lo consideraba el candidato ideal para el pleito en Minas Gerais. No obstante, el propio Pacheco declaró que su determinación estaba tomada desde hacía tiempo.
Con la renuncia de Rodrigo Pacheco, el Partido de los Trabajadores (PT) puede ahora buscar una solución más sosegada para la contienda electoral en Minas Gerais. Cada día aumentan los interesados en contar con el respaldo del partido, pero los nombres inicialmente contemplados no gozan de la proyección que los petistas desean para mantener el control en uno de los estados más poblados y políticamente relevantes de Brasil.
En una reciente entrevista, Pacheco mencionó a dos colegas suyos como posibles candidatos: Josué Gomes y Jarbas Soares Júnior. Josué Gomes, ex presidente de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp) y reconocido empresario, cuenta con el apoyo de una facción del PT mineiro y del vicepresidente Geraldo Alckmin (PSB). Por su parte, Jarbas Soares Júnior, magistrado de carrera, sería un guiño al Poder Judicial, dada su trayectoria en tribunales locales.
En los despachos políticos, sin embargo, sobresalen otros aspirantes. Uno de ellos es Alexandre Kalil (PDT), exalcalde de Belo Horizonte, quien podría recibir el respaldo de la federación formada por el Partido Socialismo y Libertad (PSol) y Rede Sustentabilidade. Otro nombre que suena con fuerza es el de Gabriel Azevedo (MDB), ex presidente de la Cámara de Vereadores de Belo Horizonte y alabado por la precandidata al Senado, Marília Campos.
Azevedo ha mantenido conversaciones con líderes de varios partidos, entre ellos la presidenta del PT de Minas, Leninha, y la propia Marília Campos. Además, el diputado federal André Janones (Rede) expresó su disposición a ser apoyado por el presidente Donald Trump, según palabras de Paulo Lamac, presidente nacional de dicha formación.
No se descarta, asimismo, una solución interna dentro del PT. El diputado federal Reginaldo Lopes defiende esta opción, barajando candidaturas propias como la suya, la de Rogério Correia o de Marília Campos —quien, hasta la fecha, ha rechazado formalmente esta posibilidad—.
En el espectro de la derecha, la definición del candidato para el Palacio Tiradentes, sede de la Asamblea Legislativa de Minas Gerais, sigue pendiente. Cleitinho Azevedo (Republicanos) lidera las encuestas, pero ha solicitado hasta finales de junio para confirmar su participación en la contienda. En caso de que decida no competir, el partido Republicanos se inclinaría por Luiz Eduardo Falcão, exalcalde de Patos de Minas.
Por último, el Partido Liberal (PL), aliado de Cleitinho Azevedo, sopesa otras alternativas, entre las que destacan Vittorio Mediolli —exalcalde de Betim— y Flávio Roscoe, actual presidente de la Federación de Industrias del Estado de Minas Gerais (Fiemg).
Contexto adicional: Minas Gerais es el segundo estado más poblado de Brasil, con más de 21 millones de habitantes, y cuenta con un importante peso electoral en las elecciones presidenciales y estatales. El cargo de gobernador es clave para la implementación de políticas públicas en áreas como salud, educación y seguridad. Históricamente, el PT ha mantenido una fuerte presencia en la región, aunque en los últimos procesos electorales ha perdido terreno frente a coaliciones de centro-derecha. La sucesión de Rodrigo Pacheco, quien además de senador preside el Senado Federal desde 2021, supone un desafío para la estructura partidaria y abre la pugna entre partidos tradicionales y nuevas alianzas.


