
Bandera de Pakistán ondeando tras el ataque contra un tren militar en Baluchistán (Foto: Instagram)
Una potente explosión de un coche bomba alcanzó ayer un tren militar en Pakistán y dejó decenas de muertos, informaron las autoridades. El ataque se produjo en una vía férrea cercana a la ciudad de Quetta, en la provincia de Baluchistán, donde varias unidades del Ejército pakistaní se dirigían tras concluir una operación de patrullaje. Las autoridades locales confirmaron que el estallido provocó múltiples víctimas entre el personal militar y el personal de apoyo.
Según un comunicado oficial, el artefacto explosivo fue detonado de forma remota cuando el convoy ferroviario se aproximaba a un tramo del trazado que conecta Quetta con otras plazas estratégicas del sur del país. Las autoridades añadieron que los heridos fueron trasladados rápidamente a hospitales de campaña y a centros médicos de la capital provincial, donde luchan por atender a la gran cantidad de civiles y uniformados afectados.
Las fuerzas de seguridad pakistaníes han reforzado los controles en toda la provincia de Baluchistán, una región que presenta un histórico incremento de ataques insurgentes y tráfico de armas. Desde hace años, grupos armados y redes de militantes han utilizado esta zona, poco densamente poblada y con accesos por carretera y ferrocarril, para perpetrar atentados con explosivos y emboscadas.
La línea férrea que une Quetta con Karachi es vital para el transporte de tropas, así como para la movilización de mercancías y suministros esenciales. En 2014, otro ataque a un convoy militar en la misma región provocó más de veinte muertos y obligó a las autoridades a implementar patrullas conjuntas de Ejército y policía. Tras aquel incidente, se intensificaron las inspecciones de vehículos y contenedores en los pasos fronterizos con Afganistán.
Organismos de derechos humanos y organizaciones internacionales han instado a Islamabad a mejorar la coordinación de sus servicios de inteligencia y a incrementar los planes de protección de infraestructuras críticas. Por su parte, el Gobierno de Pakistán se ha comprometido a desplegar más efectivos y sistemas de vigilancia satelital y de drones para prevenir nuevos sabotajes, reforzando la cooperación con agencias extranjeras en materia antiterrorista.
Hasta ahora ninguna facción ha reivindicado el ataque contra el tren militar, pero se sospecha la autoría de grupos separatistas baluches o de ramas escindidas de milicias islamistas. Las autoridades pakistaníes continúan investigando el origen de los explosivos y los posibles cómplices locales, mientras evalúan las medidas adicionales para garantizar la seguridad de las rutas ferroviarias empleadas por las Fuerzas Armadas.


