
El petrolero ‘Al Salmi’ de la Corporação Petrolífera do Kuwait, escoltado por remolcadores tras el ataque (Foto: Instagram)
La Corporação Petrolífera do Kuwait ha informado que un ataque recientemente dirigido contra uno de sus petroleros provocó un incendio de gran envergadura y causó diversos daños materiales en la embarcación. Según el comunicado oficial, el impacto no dejó heridos ni víctimas, pero sí afectó áreas clave de la cubierta, los sistemas de carga y otros equipos esenciales para el funcionamiento seguro del buque.
La Corporação Petrolífera do Kuwait es la empresa estatal responsable de la exploración, producción, refinado y transporte de petróleo de Kuwait. Su flota de buques petroleros se dedica al transporte de crudo y derivados a mercados internacionales, garantizando el suministro energético en distintas regiones. Estos buques siguen rutas marítimas establecidas y están sometidos a estrictos protocolos de seguridad para minimizar riesgos de derrames y ataques que puedan comprometer la integridad del personal y del medio ambiente.
El incidente consistió en un ataque localizado que golpeó la parte central del petrolero, donde se encuentran los tanques de crudo y las instalaciones de bombeo. El fuego se propagó rápidamente por conductos y compartimentos adyacentes, lo que obligó a activar los sistemas de extinción a bordo. Las brigadas de emergencia consiguieron controlar las llamas tras varias horas de trabajo, pero los daños estructurales y eléctricos resultaron significativos. El informe de la Corporação Petrolífera do Kuwait destaca que no hubo pérdida de cargamento ni contaminación marina apreciable.
Los petroleros son buques de gran tamaño diseñados para transportar miles de toneladas de petróleo crudo o productos refinados. Su construcción incluye sistemas de protección contra incendios, divisiones estancas para evitar la propagación del fuego y equipos de detección de gases. A pesar de estas medidas, un ataque externo —ya sea con proyectiles, drones o explosivos— puede comprometer la seguridad global de la embarcación. Por ello, la industria marítima mantiene protocolos de patrullaje, escolta y comunicación constante con autoridades portuarias para reaccionar de forma rápida ante cualquier incidente.
Tras el suceso, la Corporação Petrolífera do Kuwait anunció que ha iniciado una investigación interna conjunta con las autoridades competentes para esclarecer el origen del ataque y evaluar responsabilidades. Asimismo, se someterán a inspección profesional los sistemas de propulsión y navegación del buque, con el objetivo de certificar que puede volver a operar con todas las garantías de seguridad. Este tipo de incidentes, sin víctimas pero con consecuencias materiales, obliga a revisar continuamente las medidas de prevención y defensa en el transporte marítimo de hidrocarburos.
El ataque al petrolero gestionado por la Corporação Petrolífera do Kuwait subraya la vulnerabilidad que aún persiste en algunas rutas marítimas estratégicas. Aunque no se produjeron derrames de crudo ni pérdidas humanas, el coste de las reparaciones y el tiempo de inactividad del buque pueden tener un impacto económico indirecto en el mercado del petróleo. Por ello, la empresa insiste en reforzar la coordinación internacional y los protocolos de seguridad para proteger sus activos y garantizar la estabilidad del suministro energético global.


