El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, deseó este viernes 6 de noviembre éxito a Pedro Alliana, nuevo presidente de Paraguay, que asumió el cargo tras la destitución de Santiago Peña. En un mensaje publicado en las redes sociales, Lula expresó su disposición a mantener una relación de cooperación con el nuevo Gobierno y a estrechar los vínculos entre ambos países.
«Deseo pleno éxito al nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana, investido esta noche, y espero poder trabajar con él de forma abierta, franca y cooperativa para fortalecer la relación bilateral y avanzar en la integración de América del Sur», escribió el mandatario brasileño.
Lula añadió que espera recibir a Alliana próximamente en Brasilia para abordar los intereses comunes y dar un nuevo impulso a las relaciones diplomáticas. «Espero recibirlo pronto en Brasilia, donde podremos analizar nuestra agenda bilateral y dar un nuevo impulso a los históricos lazos de amistad», señaló.
La agenda bilateral a la que aludió Lula se refiere a los asuntos que ambos gobiernos pueden tratar en sus contactos y reuniones. En su mensaje, el presidente brasileño vinculó esa agenda tanto al fortalecimiento de la relación entre Brasil y Paraguay como a la integración sudamericana, sin detallar medidas concretas ni anunciar acuerdos.
Alliana tiene 52 años y pertenece al Partido Colorado, la misma formación política de Peña, que históricamente ha tenido un papel dominante en la política paraguaya. Nació en Pilar, en el departamento de Ñeembucú, y desarrolló su trayectoria política primero como gobernador de esa región, entre 2008 y 2012, y posteriormente como diputado nacional durante diez años, entre 2013 y 2023. Antes de asumir la vicepresidencia, también dirigió la bancada del Partido Colorado en la Cámara de Diputados.
En abril de este año, Alliana anunció su precandidatura a la presidencia en las elecciones de 2028. Según la información publicada, cuenta con el apoyo declarado de Peña y del expresidente Horacio Cartes. Su llegada a la jefatura del Estado se produce antes de esa cita electoral, como consecuencia de la salida de Peña del cargo.
El cambio de presidente tuvo lugar en medio de una grave crisis política y financiera relacionada con el escándalo del Ueno Bank. Este viernes, el Senado paraguayo aprobó por unanimidad la destitución de Peña, después de que se presentaran acusaciones de conflicto de intereses, irregularidades en la gestión de recursos de pensiones y manipulación de normas relacionadas con la entidad financiera.
Peña había sido accionista de una empresa vinculada al grupo controlador del banco hasta marzo de 2025. Tras asumir la presidencia en 2023, la entidad recibió alrededor de 731 millones de euros en depósitos de organismos públicos, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social. La cifra corresponde a una conversión aproximada de los 850 millones de dólares mencionados en la información de origen.
Peña fue detenido por orden judicial. Las operaciones del Ueno Bank habían quedado suspendidas el 3 de noviembre, después de que el Banco Central de Paraguay detectara que la entidad no disponía de recursos suficientes para cubrir sus obligaciones. La crisis dejó a millones de clientes sin acceso a sus depósitos.
Tras la aprobación de la destitución, Alliana, que ocupaba la vicepresidencia, fue llamado a asumir la presidencia. Durante su discurso de investidura prometió que los clientes afectados por el cierre del banco recuperarían su dinero. El nuevo mandatario inicia así su gestión en un contexto marcado por la situación de la entidad financiera y por la necesidad de atender las consecuencias para sus clientes.


