La quiebra del Banco Ueno, el mayor banco digital de Paraguay, ha provocado una crisis que llevó a la destitución del presidente Santiago Peña y dejó a miles de personas sin acceso al dinero que tenían depositado. En los próximos días, los efectos sobre la población podrían intensificarse, ya que la crisis también alcanza a los servicios públicos del país.
Según datos del Gobierno paraguayo, la entidad financiera custodiaba fondos del Instituto de Previsión Social, de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), empresa estatal responsable del suministro eléctrico, y del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Paraguay.
Los bomberos, que en Paraguay trabajan como voluntarios y no son funcionarios públicos, ya sienten las consecuencias del escándalo financiero. Desde el viernes 6 de noviembre, sus operaciones funcionan con capacidad reducida.
**La quiebra del Banco Ueno**
El Banco Central de Paraguay disolvió el Banco Ueno el martes 3 de noviembre, tras constatar que la solvencia de la entidad había caído por debajo de la mitad del nivel exigido. La solvencia es la capacidad de una entidad para hacer frente a sus obligaciones financieras. La disolución ha dejado a miles de clientes sin acceso a los fondos que tenían depositados.
Con 2,9 millones de clientes, alrededor del 40 % de la población paraguaya, Ueno era el mayor banco digital del país. La Fiscalía acusa a la empresa de manipular la situación patrimonial del banco para dar credibilidad a sus operaciones y de conceder préstamos a compañías vinculadas al grupo que controlaba la entidad.
La disolución de Ueno desencadenó la destitución de Santiago Peña de la Presidencia de Paraguay. Hasta el año pasado, Peña era accionista del grupo que controlaba el banco. El Congreso aprobó su destitución en dos días: el jueves, la Cámara Baja abrió el proceso por unanimidad y, el viernes, el Senado votó a favor de apartarlo del cargo. Peña también está siendo investigado penalmente por su presunta implicación en el escándalo financiero.
La noche del viernes 6 de noviembre, la Policía Nacional detuvo a Peña en su domicilio de Asunción, la capital paraguaya.
**Bomberos**
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Paraguay fue la primera institución en sufrir efectos concretos, con una reducción de la capacidad operativa de sus vehículos. Según el diario paraguayo ABC, el parque de bomberos de Itá solo tenía un vehículo en funcionamiento el viernes 6 de noviembre.
La dirección nacional de bomberos informó de que unos 269.000 euros, recaudados en la última colecta de la organización, están bloqueados en el Banco Ueno, junto con fondos propios de los parques. Según la dirección, la situación compromete la «capacidad operativa de los parques y la continuidad de los servicios de emergencia».
Los bomberos también afirman que trabajan para que esos recursos queden «expresamente protegidos y excluidos de cualquier mecanismo de condonación, conversión, reestructuración o aplazamiento» que pueda afectar a su disponibilidad y destino.
**Previsión social**
El Instituto de Previsión Social de Paraguay, responsable del sistema de previsión, mantiene alrededor de 305,3 millones de euros depositados en el Banco Ueno. El organismo afirma que esa cantidad representa el 9 % de todo el fondo de previsión del Gobierno paraguayo.
La institución asegura, sin embargo, que la crisis no perjudicará los pagos a jubilados y pensionistas. La consejera Mirtha Arias descartó el temor a una falta de recursos y garantizó que los pensionistas cobrarán «íntegramente el 17 de noviembre».
El organismo ha iniciado gestiones ante el Banco Central para recuperar los fondos bloqueados en Ueno y ya ha presentado documentación con el fin de asegurar que se mantengan esos recursos. Además, 32.000 jubilados recibían sus pagos a través del Banco Ueno. La institución afirma que trabaja para trasladar esas cuentas a otros bancos.
**Electricidad**
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE), empresa estatal paraguaya de suministro eléctrico, también tenía fondos depositados en el Banco Ueno. Su presidente, Miguel Baéz, dijo a medios paraguayos que la entidad mantiene depósitos procedentes de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo y de Taiwán.
Al igual que otros organismos, la ANDE ha solicitado al Banco Central un «tratamiento especial» para los recursos de la empresa. Baéz añadió que la crisis de Ueno también podría afectar a la compañía porque los usuarios de la empresa estatal utilizan las aplicaciones del banco para realizar pagos.
**Salidas del Gobierno**
La crisis del Banco Ueno ha provocado varias bajas en el Gobierno de Santiago Peña. Tras la destitución de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana, del mismo Partido Colorado, debe asumir el Ejecutivo paraguayo. Javier Giménez, jefe del Gabinete de la Presidencia, y Roberto Moreno, asesor jurídico presidencial, dejaron sus cargos el viernes. El director del Banco Central, Carlos Cavallo, dimitió el miércoles, mientras que el ministro del Interior, Enrique Riera, dejó el puesto el jueves.


