El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a Irán este jueves, 5 de noviembre, y afirmó que no descarta ampliar los ataques contra el país. Sus declaraciones se produjeron mientras se debate la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y continúan las advertencias estadounidenses de nuevas acciones militares.
Al ser preguntado por las propuestas de los mediadores para lograr un acuerdo, Trump dijo que preferiría evitar una nueva ofensiva. Sin embargo, reconoció que podría destruir lo que queda del territorio iraní. «Si es posible, preferiría no destruir el resto del país, pero quizá tenga que hacerlo. Lo sabrán pronto», declaró.
El presidente también afirmó que Irán no podrá adoptar ninguna medida relacionada con su programa nuclear sin autorización de Estados Unidos. La declaración sitúa el control de ese programa en el centro de las negociaciones sobre el futuro de las relaciones entre ambos países. El programa nuclear es el asunto al que se refieren las conversaciones y las amenazas de Washington, aunque las partes siguen sin haber alcanzado un acuerdo, según la información disponible.
**EL IMPACTO DE LA GUERRA EN LAS ELECCIONES**
La nueva amenaza llegó un día después de que Trump admitiera que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato, celebradas el martes, 3 de noviembre. Los demócratas obtuvieron la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. La prensa estadounidense describió el resultado como una «ola azul», en referencia al color asociado al Partido Demócrata.
El miércoles, 4 de noviembre, al comentar los resultados, el presidente reconoció que el conflicto había perjudicado el rendimiento republicano, especialmente por sus efectos económicos. A pesar de esa valoración, defendió la decisión de iniciar la ofensiva. Sostuvo que Estados Unidos no podía permitir que Irán desarrollase un arma nuclear.
Las elecciones de mitad de mandato son los comicios legislativos celebrados entre dos elecciones presidenciales. En este caso, el resultado modificó la composición de las dos cámaras del Congreso, de acuerdo con el texto, y la guerra apareció como uno de los factores considerados al analizar el desempeño republicano. Trump atribuyó parte del efecto electoral a las consecuencias económicas del conflicto, aunque mantuvo su defensa de la operación militar.
**LA GUERRA AFECTÓ AL BOLSILLO DE LOS ESTADOUNIDENSES**
La guerra contra Irán, iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, elevó los precios de los combustibles y presionó el coste de la vida en Estados Unidos. Según estimaciones de fuentes del Pentágono, el conflicto podría haber costado hasta 100.000 millones de dólares, equivalentes a unos 86.000 millones de euros con un cambio aproximado de 1 dólar por 0,86 euros, a las arcas estadounidenses.
Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada la víspera de las elecciones de mitad de mandato señaló que el 48 % de los votantes citó el coste de la vida como su principal preocupación a la hora de votar. El sondeo también registró descontento con la operación militar: el 55 % de las personas encuestadas consideró que la acción contra Irán no había compensado sus costes, mientras que el 25 % afirmó que sí había valido la pena. Otro 18 % dijo no estar seguro.
Trump ha defendido la ofensiva como necesaria para impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Aunque el presidente ha hecho declaraciones sobre un posible final del conflicto y se ha intentado alcanzar un alto el fuego, ese intento no prosperó y la guerra continúa. En este contexto, sus nuevas palabras combinan la afirmación de que preferiría no ampliar la destrucción con la advertencia de que podría hacerlo, mientras siguen las conversaciones sobre el programa nuclear y sus posibles condiciones.


