Con la popularización del concepto minimalista de las uñas naturales, muchas personas están dejando de llevar uñas de gel para adoptar un estilo que destaca la elegancia, la practicidad y la salud de los dedos. Para quienes se plantean cambiar el aspecto de sus uñas, Daniele Honorato, especialista en uñas naturales, explica cómo recuperar su fuerza y su forma original después de utilizar técnicas de alargamiento.
La transición requiere paciencia, señala Honorato en una entrevista con la columna Claudia Meireles. «Las uñas debilitadas necesitan muchos cuidados y tiempo para recuperarse. La superficie está fina y dañada; hay que cuidar esa superficie y la matriz ungueal para que la nueva uña crezca sana y sin traumatismos», afirma.
La matriz ungueal es la zona relacionada con el crecimiento de la uña. Por eso, la especialista subraya que la recuperación no consiste únicamente en cambiar la apariencia de la parte visible: también requiere prestar atención a las uñas y a su crecimiento. La superficie puede estar debilitada después de llevar técnicas de alargamiento, de modo que conviene tener en cuenta que volver a su estado anterior lleva tiempo.
Para recuperar la condición previa, el primer paso es reparar y restaurar las uñas. Según Honorato, el uso de lápices hidratantes y fortalecedores para las cutículas y las láminas ungueales puede ayudar. La especialista recomienda aplicarlos a diario para devolver los nutrientes que se han perdido. La constancia en el cuidado es, por tanto, parte de la rutina que propone durante el periodo de recuperación.
Honorato también advierte sobre el contacto de las uñas con agentes agresivos, como los productos de limpieza cuando se utilizan sin guantes. Ese hábito puede perjudicar su salud. La recomendación de proteger las manos al manipular estos productos es especialmente pertinente durante la etapa en que las uñas están más frágiles, según explica la especialista.
CÓMO «SALVAR» LAS UÑAS DESPUÉS DE UTILIZAR ALARGAMIENTOS DE GEL Y FIBRA
Para evitar que queden residuos capaces de debilitar las puntas de los dedos, Daniele Honorato recomienda retirar todo el material acrílico utilizado en el procedimiento. La retirada completa del material forma parte de los pasos que propone para cuidar las uñas tras el uso de alargamientos de gel o fibra.
Durante esta fase de mayor fragilidad, la especialista también aconseja mantener las uñas esmaltadas para aumentar su protección. A esa medida añade el uso diario de bases fortalecedoras de calidad. Se trata de recomendaciones que, de acuerdo con Honorato, deben acompañarse de los cuidados de hidratación y reparación y de la atención a la superficie de la uña y a la matriz ungueal.
El proceso descrito no plantea una recuperación inmediata, sino una transición que requiere espera y cuidados continuados. La especialista insiste en que las uñas debilitadas necesitan tiempo para recuperar su fuerza y su forma. Por ello, quienes dejan las uñas de gel pueden seguir una rutina centrada en la hidratación, la protección frente a productos de limpieza y el uso de bases fortalecedoras, además de retirar el material acrílico empleado en el alargamiento.
La propuesta de Honorato se dirige a quienes desean volver a un aspecto natural después de utilizar extensiones. El cuidado diario de las cutículas y de las láminas, junto con la protección de las uñas durante esta etapa, son los elementos que destaca para favorecer que el crecimiento nuevo se produzca de forma saludable y sin traumatismos.


