Chris Jeong recibió en brazos a su hija, Celine, en un hospital de Florida, en Estados Unidos, después de que el obstetra saliera de la habitación y no pudiera regresar a tiempo para el nacimiento. Chris estaba junto a Rosa Jeong, de 37 años, y actuó con rapidez para sostener a la recién nacida y entregársela a su madre. Christopher, de 12 años, e Isabella, de 7, también presenciaron el momento, que quedó grabado en vídeo y fue compartido en las redes sociales.
Rosa llevaba casi 18 horas de parto, pero el nacimiento se produjo más deprisa de lo que esperaba el equipo. Solo 40 minutos antes, tenía 5,5 centímetros de dilatación y nadie preveía que Celine llegaría tan pronto. Al darse cuenta de que la niña estaba naciendo, Chris se ocupó de recibirla mientras los profesionales sanitarios aún no habían podido volver a la habitación.
La historia tuvo repercusión internacional este martes 27. Rosa explicó que se emocionó con la reacción de su marido, que había permanecido a su lado durante el parto. Celine es una «bebé arcoíris», expresión utilizada para referirse a un niño nacido después de una pérdida gestacional. La familia decidió compartir la experiencia con la intención de animar a otras mujeres que han pasado por una situación similar o que esperan la llegada de un bebé.
En una entrevista con la revista *People*, Rosa contó que el parto avanzó mucho más rápido de lo que habían calculado los profesionales. Se dio cuenta de que Celine estaba naciendo, pero el médico no tuvo tiempo de entrar en la sala. Como Chris había estado con ella durante todo el proceso, reaccionó de inmediato y sostuvo a su hija. Rosa describió la rapidez del nacimiento y la respuesta de su marido como parte de un momento que se desarrolló sin aviso.
La dilatación es uno de los indicadores que se siguen durante el parto y se expresa en centímetros. En este caso, Rosa tenía 5,5 centímetros de dilatación 40 minutos antes del nacimiento, pero el avance posterior fue más rápido de lo previsto. La familia relató esa diferencia entre la situación observada poco antes y la llegada de Celine para explicar por qué Chris tuvo que actuar antes de que el obstetra regresara.
El vídeo muestra a Chris recibiendo a la recién nacida y colocándola en brazos de Rosa, mientras personal de enfermería acompaña el nacimiento. El padre no tenía experiencia en partos. Trabaja como director deportivo en una escuela cristiana y tiene formación en el ámbito religioso. Ante la rapidez con la que nació la niña, su respuesta fue sostenerla y acercársela a su madre.
Además de Christopher e Isabella, asistieron al nacimiento la madre de Rosa, una doula y una amiga de la familia. Una doula es una persona que ofrece apoyo durante el embarazo, el parto o el posparto; en este caso, también estaba presente en la habitación. Rosa dijo que estaba tan concentrada en la llegada de Celine que en ese primer momento no se dio cuenta de lo extraordinaria que había sido la intervención de Chris. Él consideró que recibir a su hija fue una reacción natural ante la rapidez del parto. Rosa también elogió a los profesionales sanitarios que la atendieron.
La grabación acumuló millones de visualizaciones en las redes sociales y despertó sorpresa y muestras de afecto. El embarazo de Celine llegó después de una pérdida gestacional, circunstancia que hizo que su nacimiento tuviera un significado especial para la familia. Al contar lo sucedido, Rosa espera dar ánimo a mujeres que están embarazadas después de una pérdida o que todavía desean tener un bebé. Para Chris y Rosa, el nacimiento inesperado dejó un recuerdo que podrán compartir con su hija cuando crezca.


