
Un manifestante enmascarado sostiene una piedra frente a una cabina incendiada durante los disturbios en París. (Foto: Instagram)
La policía de París acordó prohibir las manifestaciones en diversas áreas de la ciudad el 22 de octubre, entre las 8:00 y las 20:00 horas, afectando puntos como el Palacio del Elíseo, Matignon, la Asamblea Nacional, el Museo del Louvre y los Campos Elíseos.
El decreto establece que queda vetada “la presencia y circulación de personas que participen en procesiones, desfiles y reuniones que no hayan sido declaradas conforme a la ley” durante el horario citado.
Esta medida se suma al toque de queda decretado por dos noches consecutivas para frenar episodios de vandalismo registrados el fin de semana, cuando al menos 3 000 establecimientos comerciales sufrieron descorches, saqueos o roturas de escaparates, según el balance oficial.
El 22 de octubre, el presidente Emmanuel Macron mantendrá un encuentro con los servicios de inteligencia para analizar las fallas ocurridas el 17 de octubre. Macron defendió una respuesta firme contra los responsables de los actos violentos, al tiempo que descartó la necesidad de un estado de emergencia, pues la normativa vigente ya faculta a los alcaldes para imponer toques de queda o prohibir concentraciones.
Las protestas estudiantiles, que datan de septiembre, reclaman un mayor presupuesto para los centros educativos y mejoras en su infraestructura.


