
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, jura el cargo levantando la mano derecha y apoyándola sobre una Biblia durante la ceremonia en el Palacio Nacional de San Salvador. (Foto: Instagram)
El Salvador desplegó este miércoles una operación militar en Haití para atacar enclaves controlados por pandillas después de que cuatro ciudadanos salvadoreños fueran secuestrados, anunció el presidente Nayib Bukele en su cuenta de la red social X.
Nayib Bukele advirtió que el único objetivo de la acción es “lograr el regreso de nuestros cuatro compatriotas con vida y sin daño alguno”. Al mismo tiempo, lanzó un ultimátum a los cabecillas de las pandillas: el ataque de hoy quedará en nada comparado con lo que vendrá si no liberan a los rehenes sanos y salvos.
El incidente que motivó la operación fue revelado el pasado domingo por las Fuerzas Armadas de El Salvador, que informaron de una emboscada a un vehículo de la misión salvadoreña en Haití. Según el comunicado, extremistas hicieron estallar explosivos contra el automóvil donde viajaban los técnicos de aviación.
Esos cuatro salvadoreños forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), un contingente internacional respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y presente en Haití desde el año pasado. Bukele subrayó que sus compatriotas “no son combatientes”, sino personal técnico cuya labor “consiste en realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no en hacer la guerra”.
Haití arrastra una crisis de seguridad desde hace décadas por la proliferación de bandas armadas que controlan amplias zonas del país. La situación se agravó tras el asesinato del entonces presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, y las pandillas libran desde entonces luchas territoriales, especialmente en la capital, Puerto Príncipe.
La ofensiva salvadoreña se enmarca en un contexto de creciente presión internacional para restablecer el orden en Haití. Varias organizaciones de derechos humanos han mostrado su preocupación por la militarización de la respuesta a la violencia, aunque el Gobierno de Bukele defiende que la prioridad es la protección de ciudadanos secuestrados y la reanudación de las operaciones de ayuda humanitaria.


