
Donald Trump en su despacho presidencial anuncia la suspensión de las sanciones aprobadas por el Congreso contra Rusia. (Foto: Instagram)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 16 de octubre la suspensión de un paquete de sanciones contra Rusia que el Congreso había aprobado el mes anterior. Estas medidas legales, firmadas inicialmente por el propio Trump, habían sido diseñadas para aumentar la presión sobre Moscú y forzar el fin de la guerra en Ucrania.
La normativa ratificada en el Capitolio contemplaba la imposición de aranceles del 100 % a los cinco principales países importadores de petróleo y gas natural procedentes de Rusia. El objetivo era reducir los ingresos del Kremlin y dificultar su capacidad de financiar las operaciones militares contra Kiev. Sin embargo, la Casa Blanca comunicó que la entrada en vigor de estas tarifas quedaría aplazada, al tiempo que se abrían nuevos canales de negociación con el líder ruso, Vladímir Putin.
En los últimos días, Trump ha retomado el contacto directo con el Kremlin para explorar la importación de diésel ruso como fórmula de alivio ante el encarecimiento del combustible en territorio estadounidense. El coste de la gasolina y el gasóleo ha alcanzado niveles no vistos en años, lo que amenaza la aprobación del presidente a menos de un mes de las elecciones de medio mandato. La Administración considera que reactivar el suministro desde Rusia podría moderar los precios al consumidor y atenuar la caída en las encuestas.
El mandatario ha vinculado alzas recientes en el precio de los combustibles con los ataques ucranianos a refinerías en territorio ruso. La semana pasada, Trump llegó a proponer un cese de hostilidades específicamente para las instalaciones energéticas, un acuerdo que, dijo, permitiría estabilizar los mercados internacionales. Según su versión, cualquier bombardeo fuera de esa tregua incrementa el coste del crudo en todo el mundo.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de no respetar el alto el fuego pactado y anunció la reanudación de ofensivas contra refinerías rusas. El choque de versiones refleja la complejidad de un conflicto que, más allá de lo militar, impacta directamente en la economía global y en la agenda política interna de Estados Unidos.
Trump criticó con dureza la posición ucraniana y tachó de “vergonzoso” el comportamiento de Kiev. “Todo lo que están haciendo es aumentar el precio mundial del petróleo. Creo que es una vergüenza”, declaró el presidente, que defiende sus gestiones con Rusia como un intento por proteger el bolsillo de los estadounidenses y revertir el desplome de su popularidad.


