
Nicolás Maduro posa con el gesto de la victoria durante la toma de su ficha policial en EE UU el 25 de junio de 2026. (Foto: Instagram)
El Gobierno de Estados Unidos, bajo la Administración de Donald Trump, tiene previsto presentar un paquete de nuevas acusaciones penales contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Estas diligencias se centrarán en supuestas torturas infligidas a ciudadanos norteamericanos detenidos en Venezuela.
Los fiscales estadounidenses podrían formalizar los cargos en el transcurso de esta semana. Además de apuntar contra Maduro y Flores, los investigadores valoran extender las imputaciones a otros altos cargos del antiguo Ejecutivo chavista que presuntamente habrían participado en los mismos hechos.
Maduro y Flores se encuentran arrestados en territorio estadounidense desde enero de 2026, cuando fuerzas militares estadounidenses los capturaron en Caracas el día 3 de ese mes. A raíz de su detención, el país caribeño ha quedado bajo la dirección de la antigua vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien ha reforzado la colaboración con Washington.
La línea de sucesión encabezada por Rodríguez suscribió recientemente un acuerdo energético con Estados Unidos. El contrato, de vigencia prevista de 25 años, contempla incrementar la producción de crudo venezolano hasta 1,5 millones de barriles diarios, con el fin de reforzar el suministro estadounidense.
Según los términos del convenio, Estados Unidos tomará el control de 65 000 millones de barriles de las reservas venezolanas, lo que equivale a una quinta parte del total estimado. Este pacto busca asegurar la estabilidad del mercado petrolero y consolidar la influencia estadounidense en la región.


