Stavros Floros, participante de la 13.ª temporada del reality show “Survivor Grecia”, ha presentado una demanda contra los productores del programa tras sufrir un grave accidente durante las grabaciones que le causó la amputación de la pierna izquierda. Según los documentos judiciales, Floros reclama 100 millones de dólares (unos 93 millones de euros) a los responsables de la producción, alegando negligencia en las medidas de seguridad. El denunciante también señaló que los organizadores habían informado inicialmente que las pruebas contarían con un entorno controlado, sin tráfico de embarcaciones externas.
El incidente ocurrió en una de las pruebas acuáticas, cuando Stavros participaba en una actividad de pesca recreativa en alta mar. En medio de la competición, una embarcación turística se acercó demasiado al área delimitada para los concursantes y la hélice alcanzó la pierna del joven. El reportaje gráfico compartido en las redes muestra a Floros en silla de ruedas poco después de la intervención quirúrgica.
Según la información obtenida por el portal TMZ, un excursionista a bordo aplicó un torniquete de emergencia que permitió estabilizar la hemorragia, “un torniquete aplicado por un desconocido a bordo de la embarcación turística en cuestión lo mantuvo con vida”, reza el escrito. Tras el rescate, Floros fue trasladado a un hospital de Miami, en el estado de Florida (Estados Unidos), donde permaneció ingresado durante más de dos meses y fue sometido a múltiples cirugías reconstructivas antes de poder regresar a Grecia.
En la demanda, el atleta acusa a la producción de “negligencia grave”. El documento detalla que el escenario elegido para las pruebas era una zona frecuentada por embarcaciones turísticas y de recreo, sin que existieran protocolos para señalizar el perímetro ni para desplegar barcos de apoyo. También apunta la ausencia de áreas aisladas del tráfico marítimo y de sistemas de advertencia acústica o visual que pudieran alertar a los capitanes de las embarcaciones sobre la presencia de participantes en el agua.
Stavros Floros sostiene que estas deficiencias provocaron que, durante la actividad, las lanchas turísticas circularan sin restricciones por la zona de juego. En su escrito, solicita una indemnización de 100 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 93 millones de euros, por los daños físicos, psicológicos y económicos derivados del accidente.
El formato “Survivor” se originó en Suecia en 1997 y su versión estadounidense debutó en 2000 en la cadena CBS. La edición griega se estrenó en 2003 y contó con dos temporadas iniciales hasta 2004. Tras un paréntesis, la emisora Skai TV relanzó el concurso en 2017, incorporando pruebas de resistencia física, retos de estrategia y numerosas actividades en entornos naturales. La dinámica del programa obliga a los participantes a sobrevivir en entornos hostiles, pero también plantea importantes desafíos logísticos y de seguridad, especialmente en pruebas que combinan agua, fauna local y tráfico marítimo.
Las acciones legales por accidentes en reality shows no son inéditas. Con anterioridad, concursantes de distintas versiones internacionales han presentado demandas por deficiencias en el montaje de las pruebas, señalización o supervisión médica inadecuada. La resolución de este tipo de litigios acostumbra a prolongarse durante varios meses y puede implicar revisiones de los protocolos de seguridad en las siguientes ediciones.
De momento, la cadena Skai TV y los productores del programa no han emitido declaraciones tras la presentación de la demanda. El caso ha reavivado el debate sobre los niveles de responsabilidad de las productoras y los límites entre el entretenimiento extremo y la integridad física de los participantes.


