Una mujer de 28 años fue socorrida después de emplear la señal universal de socorro mientras era víctima de violencia doméstica, en la tarde de este lunes 3 de agosto, en Pitanga, estado de Paraná (Brasil). El gesto silencioso y discreto alertó a transeúntes de la presencia de un posible maltrato, lo que permitió la intervención oportuna de terceros y la posterior actuación de la Policía Militar.
Imágenes de cámaras de seguridad registraron el momento en el que varios testigos se acercaron al agresor para proteger a la víctima. Según informó la Policía Militar, el hombre propinó golpes a la mujer y la obligó a dirigirse a la residencia de su actual pareja. Durante el trayecto, la víctima ejecutó el gesto reconocido internacionalmente como petición de auxilio.
La señal consiste en mostrar la palma de la mano abierta, doblar el pulgar hacia la palma y cerrar los otros cuatro dedos por encima. Esta forma de comunicar un SOS de manera discreta surgió en 2020 de la mano de organizaciones de apoyo a víctimas de violencia de género y pronto ganó difusión global, incluso con pronunciamientos de la ONU para promover su conocimiento entre la población.
La víctima relató a los agentes que, tras percibir el peligro y la agresividad del excompañero, alzó la mano e hizo la señal de socorro cuando pasaba junto al agresor. Un primer vehículo no advirtió la situación y continuó su marcha, pero una segunda persona sí reacc ionó a tiempo y solicitó auxilio. Tres hombres descendieron y verificaron que la mujer presentaba heridas y marcas compatibles con golpes y empujones.
Todos los implicados fueron trasladados en un coche particular hasta la sede de la Compañía de la Policía Militar de Pitanga. Una vez allí, los agentes confirmaron que se trataba de un caso de violencia doméstica y detuvieron al presunto agresor en flagrante. La víctima fue conducida al hospital local para recibir asistencia médica y realizar el examen de lesiones.
El delegado responsable, William Gama Assunção, explicó que el acusado había irrumpido en la casa de la mujer, la había agredido con puñetazos, patadas e incluso con un mango de escoba, y luego la forzó a ir a otro domicilio. “El agresor la llevó para ‘sacar cuentas’ con su actual pareja; en ese trayecto ella aprovechó la oportunidad para pedir ayuda sin alertar directamente a quien la agredía”, señaló el delegado.
En la audiencia de custodia celebrada al día siguiente, el Ministerio Público solicitó la libertad del detenido y la Justicia accedió a su puesta en libertad provisional. Este procedimiento no implica el cierre de la investigación, y el imputado deberá comparecer ante las autoridades cuando sea requerido.
La violencia doméstica es uno de los hechos delictivos que más preocupa en Brasil y en el mundo. Organizaciones internacionales alertan de que, pese a las campañas de concienciación y las leyes específicas, los casos suelen estar infraregistrados. La señal universal de socorro ha sido reconocida como una herramienta de empoderamiento para las víctimas, ya que permite pedir auxilio sin necesidad de verbalizarlo y poner en peligro la propia integridad al alertar al agresor.
Expertos en prevención de la violencia de género recomiendan familiarizarse y difundir este gesto entre la comunidad para que quienes lo practiquen reciban ayuda rápida. Además, subrayan la importancia de denunciar cualquier indicio de maltrato ante las autoridades competentes y ofrecer contención a las víctimas mediante líneas de atención telefónica, centros de acogida y asesoría legal.


