
Portavoz oficial tras la incautación de 420 kg de nitrato de amonio (Foto: Instagram)
El miércoles 5 de agosto, un autobús cargado con 420 kilos de nitrato de amonio fue interceptado durante un control de seguridad vial. Las autoridades competentes detuvieron el vehículo tras comprobar que transportaba esta sustancia sin la escolta y la documentación exigidas para mercancías peligrosas. No se registraron heridos y el conductor quedó a disposición de los agentes mientras el material quedaba custodiado en un depósito seguro a la espera de las gestiones judiciales y técnicas oportunas.
El nitrato de amonio es un compuesto ampliamente utilizado en la agricultura como fertilizante gracias a su alta concentración de nitrógeno, un elemento esencial para el crecimiento de plantas. En su forma granulado, facilita la absorción del nutriente por las raíces y mejora la productividad de cultivos como cereales, hortalizas y frutales. Su eficacia y coste relativamente bajo han convertido a este producto en uno de los más demandados por el sector agrónomo en numerosos países.
A pesar de su uso extendido, el nitrato de amonio presenta un riesgo significativo cuando se almacena o traslada sin las medidas de control adecuadas. En determinadas condiciones, especialmente si se expone a temperaturas elevadas o a contaminantes como aceites y combustibles, puede descomponerse de forma explosiva. Por ello, su clasificación como sustancia oxidante obliga a adoptar protocolos estrictos que eviten reacciones indeseadas durante el transporte o el almacenamiento prolongado.
En España, el transporte de nitrato de amonio y otros productos catalogados como mercancías peligrosas se rige por normativas nacionales y reglamentos internacionales, como el Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera (ADR). Estas normas establecen los requisitos de etiquetado, embalaje, documentación y formación del personal. Cada vehículo debe contar con señalización específica, extintores y dispositivos de protección, y el conductor debe poseer un certificado de capacitación profesional en el manejo de sustancias potencialmente peligrosas.
Los controles en carretera para la detección de materiales como el nitrato de amonio se apoyan en inspecciones visuales, verificación de papeles y, en ocasiones, en equipos de medición de gases o de rayos X portátiles. Asimismo, las autoridades pueden coordinarse con servicios de emergencia para intervenir de inmediato ante cualquier indicio de fuga o inestabilidad química. Estas actuaciones contribuyen a reducir riesgos para la población y el medio ambiente.
La intervención del pasado 5 de agosto pone de relieve la importancia de mantener operativos los mecanismos de inspección y respuesta rápida ante posibles irregularidades en el traslado de compuestos peligrosos. La custodia del nitrato de amonio y las diligencias posteriores permitirán aclarar aspectos como el origen, el destino y el cumplimiento de la normativa vigente. De este modo, se refuerza la prevención y se garantiza que el manejo de sustancias con potencial explosivo se realice siempre bajo las máximas garantías de seguridad.


