En la mañana de este martes (19/5), la Policía Federal (PF) puso en marcha la Operación Tirocinium, con el objetivo de desarticular una organización criminal especializada en el tráfico internacional de drogas y el blanqueo de capitales que operaba en los principales puertos de Santa Catarina. Se trata de una acción coordinada que involucra esfuerzos de investigación de larga data y colaboración entre distintas áreas de la PF.
La operación cumple 18 mandatos de prisión preventiva, 31 de registro y apreensión, y cuatro medidas cautelares de monitoreo electrónico. Estos mandatos responden al trabajo de campo y al análisis de información financiera y de inteligencia que permitió identificar a los presuntos integrantes de la red y sus roles dentro de la estructura criminal.
Además, la investigación apunta al sector financiero del grupo. La Justicia autorizó el embargo de 36 inmuebles, la incautación de diversos vehículos y el bloqueo de cuentas bancarias de 35 investigados, con valores que pueden alcanzar los 646 millones de reales (aprox. 116 millones de euros). Estas medidas patrimoniales buscan impedir que los recursos obtenidos ilíticamente sigan circulando y financien nuevas actividades delictivas.
Las acciones se desarrollan de forma simultánea en ciudades de Santa Catarina como Joinville, Itajaí, Balneário Camboriú, São Francisco do Sul e Imbituba, así como en municipios de Paraná y Minas Gerais. La coordinación interregional es esencial para neutralizar una red que utilizaba distintas rutas y modos de transporte para evadir controles.
Según la PF, las pesquisas comenzaron en 2023 tras una serie de interceptaciones y flagrantes en áreas portuarias de Santa Catarina. La acumulación de datos permitió delinear la estructura jerárquica y los métodos operativos de la organización.
Las investigaciones revelaron una estructura criminal altamente organizada, centrada en la exportación de grandes cargamentos de clorhidrato de cocaína a Europa y África. A lo largo de la pesquisa, la PF logró incautar aproximadamente 4,6 toneladas de cocaína y efectuar siete arrestos en flagrante delito. Estos resultados reflejan el grado de sofisticación y los volúmenes involucrados.
Los agentes encontraron un arsenal de guerra vinculado al grupo, compuesto por fusiles, pistolas, granadas, numerosa munición e incluso una ametralladora de calibre .50. Según fuentes de la PF, la organización se servía de la logística de los puertos de Navegantes, Itapoá e Imbituba para despachar la droga al exterior, aprovechando la alta dinámica comercial de esas terminales.
Entre los métodos descubiertos figuraba la contratación de buceadores profesionales para ocultar estupefacientes en los cascos de los buques y el camuflaje de drogas dentro de cargas legales, como palés de madera y sacos de alimentos. Estas técnicas complejas dificultaban las inspecciones rutinarias y exigían una respuesta investigativa especializada.
La pesquisa también sacó a la luz un sofisticado esquema de blanqueo de dinero. Se detectó el uso de empresas de fachada, testaferros y operaciones comerciales simuladas para canalizar el dinero proveniente del narcotráfico. Este tipo de montajes es habitual en grupos que buscan legitimar grandes sumas sin levantar sospechas.
Las autoridades calculan que más de 500 millones de reales (aprox. 90 millones de euros) habrían transitado por el entramado financiero de la organización en los últimos cuatro años. El desvío de fondos hacia inversiones inmobiliarias y la adquisición de vehículos de lujo formaban parte de la estrategia de capitalización.
Para los investigadores, las medidas patrimoniales son fundamentales para debilitar económicamente a la red y frustrar la continuidad de sus operaciones ilícitas. La congelación de bienes y la restricción de acceso a recursos buscan cortar el flujo de dinero.
Los detenidos están siendo trasladados al sistema penitenciario y permanecerán a disposición de la Justicia Federal en Itajaí, en la costa de Santa Catarina. La PF comunicó que las diligencias continúan abiertas para identificar otros colaboradores y profundizar el análisis del material incautado.
Contexto: La Policía Federal de Brasil es el organismo encargado de investigar delitos que afectan directamente al orden constitucional, como el tráfico de drogas transnacional y el lavado de dinero. Santa Catarina, con sus puertos estratégicos y gran volumen de exportaciones, suele ser un punto crítico en las rutas de narcotráfico que conectan América del Sur con Europa y África. Las operaciones coordinadas, como Tirocinium, combinan inteligencia electrónica, investigación financiera y trabajo de campo para desarticular redes complejas y mitigar el impacto del crimen organizado en la economía y la seguridad nacional.


