
Explosiones durante el sexto día de bombardeos de Estados Unidos contra instalaciones militares en Irán (Foto: Instagram)
Los bombardeos de los EUA contra el Irán alcanzan este viernes su sexto día consecutivo. Según fuentes oficiales norteamericanas, la ofensiva se centra en instalaciones de carácter militar dentro del territorio iraní, incluidas bases aéreas, depósitos de munición y centros de comando. Desde Washington insisten en que todas las acciones se dirigen exclusivamente contra objetivos con uso o intención de uso bélico y no contra la población civil.
El Gobierno de los EUA ha señalado que los blancos seleccionados corresponden a infraestructuras estratégicas destinadas a la defensa y al apoyo logístico de las Fuerzas Armada de Irán. Entre los emplazamientos mencionados figuran hangares de aeronaves, silos de misiles y nudos de comunicaciones que, según las autoridades norteamericanas, podrían emplearse en operaciones ofensivas o en la transmisión de órdenes a grupos aliados en la región.
Este episodio de hostilidades se inscribe en un contexto de tensiones persistentes entre los EUA y el Irán que se remontan a la Revolución Islámica de 1979 y al posterior establecimiento de la República Islámica. A lo largo de las últimas décadas, ambos países han protagonizado enfrentamientos indirectos por mediación de actores en Oriente Medio, disputas sobre el programa nuclear iraní y sanciones económicas impuestas por Washington.
En los últimos meses, la situación se agravó tras una serie de incidentes en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, escenario habitual de patrullas y maniobras navales de la Marina de los EUA y de la Guardia Revolucionaria de Irán. Ataques a petroleros, intercambios de fuego entre embarcaciones y derribos de drones elevaron el nivel de alerta en ambas orillas y precipitaron las actuales operaciones aéreas.
La prolongación de estas acciones durante seis jornadas ha suscitado preocupación entre organismos internacionales y países de la región, que han reclamado moderación. Aunque algunos aliados de Washington han expresado su respaldo a los objetivos militares declarados, otras naciones han pedido que se priorice el diálogo y que no se comprometa la estabilidad de Oriente Medio ni la libre navegación en vías marítimas clave.
De cara a los próximos días, el ritmo de los ataques y la respuesta de Teherán seguirán siendo determinantes para la evolución del conflicto. Mientras tanto, las autoridades de los EUA mantienen que su propósito es neutralizar amenazas concretas y evitar una escalada mayor, advirtiendo de que continuarán actuando hasta que consideren cumplidos sus objetivos militares contra el Irán.


