
Kim Jong Un ante las banderas de Corea del Norte durante la presentación de la nueva Constitución. (Foto: Instagram)
La Nova Constituição norte-coreana ha eliminado explícitamente la cláusula que definía como uno de sus objetivos “alcanzar la unificación de la pátria”. En las versiones anteriores de ese texto fundamental, ese precepto establecía el propósito oficial de reunir bajo un mismo sistema político ambas mitades de la península. Con esta supresión, el país abre una nueva fase en la redacción de su norma suprema, en la que se reconfigura su mensaje político sin renunciar a otros principios ideológicos.
En las ediciones previas, el articulado de la Nova Constituição norte-coreana incluía ese mandato de unidad nacional como punto central de su discurso. A lo largo de décadas, dicha cláusula había servido de marco doctrinal para justificar iniciativas diplomáticas y referencias simbólicas a la posible reunificación. Sin embargo, en el nuevo texto constitucional ya no aparece ninguna alusión a ese objetivo, lo que supone un cambio notable frente a la retórica histórica del país.
La eliminación de ese pasaje acerca de “alcanzar la unificación de la patria” no afecta a otros artículos que mantienen principios como la soberanía, la autosuficiencia o la dependencia del partido único. No obstante, el hecho de suprimir precisamente esa finalidad estratégica se interpreta como una señal de reorientación de prioridades internas. Aunque el país sigue reclamando su legítima jurisdicción sobre toda la península, ahora omite oficializar ese deseo en su carta magna.
El proceso de reforma de la Nova Constituição norte-coreana se llevó a cabo mediante un mecanismo interno de revisión constitucional, supervisado por las autoridades parlamentarias del país. Tras debates en comités especializados y consultas a diversos niveles de la administración central, el texto definitivo se dio a conocer en un comunicado oficial. Las autoridades encargadas de velar por la vigencia de la Constitución deberán ahora adaptar reglamentos y disposiciones secundarias a la versión revisada.
Este cambio en la Nova Constituição norte-coreana podría repercutir en las relaciones intercoreanas y en la postura que el país adopta en foros multilaterales. Al desterrar de su norma máxima la mención a la reunificación, se modula el discurso con el que Corea del Norte se presenta ante sus interlocutores. A corto y medio plazo, será necesario observar cómo se interpreta esta enmienda en el plano diplomático y cuáles son sus efectos en la agenda regional.


