
Voluntarias reparten raciones de comida en un campamento improvisado de Gaza tras el bloqueo (Foto: Instagram)
Según la ONG, esta situación se explica por la dificultad de acceso a los suministros alimentarios en el territorio tras el inicio del conflicto con Israel. La organización subraya que la interrupción de rutas clave y el endurecimiento de los controles han mermado la capacidad de distribución de alimentos, afectando a la población que ya vivía en condiciones precarias.
Esta grave crisis alimentaria, que la ONG ha documentado en su último informe, afecta de manera particular a los grupos más vulnerables, como niños, ancianos y familias numerosas. El cierre parcial de pasos fronterizos y la imposición de restricciones al movimiento han obstaculizado el ingreso de productos básicos, desde cereales y legumbres hasta aceites y lácteos, provocando escasez y alzas sostenidas en los precios.
El conflicto con Israel ha dado lugar a una escalada de operaciones militares y bloqueos parciales que, en conjunto, han complicado el acceso humanitario. Históricamente, las tensiones en la región han interferido con las cadenas de suministro y han generado episodios de hambruna localizada. En esta ocasión, la ONG señala que las medidas de seguridad impuestas tras el estallido de las hostilidades han vuelto casi imposible el paso de convoyes de ayuda.
La logística de transporte en la zona se ha visto sometida a inspecciones prolongadas, cierres de carretera y demoras en los puntos de control. Estos obstáculos no solo ralentizan la llegada de vehículos cargados de alimentos, sino que también encarecen los gastos derivados de la seguridad y de los trámites administrativos. Como resultado, los comerciantes y cooperantes humanitarios se han visto forzados a reducir entregas o a transportar cantidades mínimas para minimizar riesgos.
Para ilustrar la magnitud del problema, la ONG describe situaciones en las que camioneros esperan varios días a las puertas de un puesto de verificación, perdiendo productos perecederos. Asimismo, denuncia que la falta de combustible y de mantenimiento de las infraestructuras dificulta las operaciones de almacenamiento y distribución en almacenes locales, aumentando el desperdicio de alimentos y la inseguridad nutricional.
La ONG hace un llamamiento urgente a las autoridades implicadas y a la comunidad internacional para que garanticen corredores seguros que permitan restablecer el flujo de ayuda sin trabas burocráticas ni restricciones arbitrarias. Reclama el levantamiento parcial de bloqueos y la agilización de permisos, con el fin de ofrecer una respuesta eficaz a la población afectada por esta crisis.


