
Medallas doradas de la “International Society of Philology” usadas en un acto de fachada con laureados Nobel. (Foto: Instagram)
Francês llevó a cabo una ceremonia con la presencia de ganadores del Nobel para premiarse a sí mismo con una distinción que, en realidad, no existe. En este acto singular, al menos cuatro galardonados por la Academia Sueca asistieron sin sospechar que la condecoración carecía de reconocimiento oficial o respaldo institucional.
Según informan fuentes cercanas a la organización del evento, el supuesto homenaje incluyó discursos elogiosos, entrega de diplomas y un escenario especialmente habilitado para la ocasión. Los ganadores del Nobel aceptaron participar en calidad de testigos de honor, atraídos por la idea de respaldar un proyecto cultural, sin que se les explicara que la “medalla” y el título asociado no formaban parte de ningún registro de premios acreditados.
Este caso pone de manifiesto la amplia repercusión que pueden alcanzar las distinciones de fachada. Francês, quien promovió el acto como si cada elemento fuera legítimo, desde la impresión de medallas grabadas hasta la confección de certificados con membretes ficticios, consiguió generar una atmósfera de autenticidad. Sin embargo, al contrastarse con los archivos oficiales de registros de premios, quedó expuesta la ausencia de cualquier traza legal o histórica de la condecoración en cuestión.
El atractivo de contar en el cartel con ganadores del Nobel sirvió para conferir a la iniciativa un aura de prestigio, a pesar de que ni la Academia Sueca ni otras instituciones de reconocido prestigio avalaron jamás la existencia de dicho galardón. Tradicionalmente, los premios Nobel son otorgados tras rigurosos procesos de nominación, evaluación y verificación por comités especializados, que garanticen la validez académica y científica de cada candidatura. En cambio, en esta ocasión, no hubo convocatoria pública ni criterios transparentes.
A lo largo de las últimas décadas han surgido múltiples ejemplos de distinciones simuladas, creadas con fines lucrativos o de autopromoción. En muchos casos, se ofertan paquetes completos que incluyen trofeos, diplomas y actos protocolarios a cambio de una cuota económica. No obstante, en esta ocasión no consta que Francês solicitase un pago directo a los laureados; su estrategia se basó en el marketing de un proyecto artístico-cultural que apelaba al reconocimiento internacional.
El episodio ha despertado el interés de juristas y especialistas en ética de la comunicación, que advierten sobre los riesgos de mezclar reputaciones legítimas con proyectos de apariencia fraudulenta. La celebración de un acto con ganadores del Nobel concede de inmediato un sello de credibilidad, lo que dificulta el escrutinio previo por parte de medios y público. Para evitar este tipo de engaños, se recomienda siempre verificar la existencia del premio en registros oficiales y consultar directamente a las instituciones organizadoras.


