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Hombre en Florida desarrolla “manos de colesterol” tras consumir queso, tabletas de mantequilla y hamburguesas todos los días

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Un hombre de unos 40 años ingresó en el Tampa General Hospital después de desarrollar lesiones amarillentas por todo el cuerpo tras seguir, durante ocho meses, una dieta basada exclusivamente en mantequilla, queso y hamburguesas. El caso fue descrito en la revista científica JAMA Cardiology.

Según los médicos, el paciente declaró haber consumido a diario entre 6 y 9 kilos de estos alimentos, eliminando por completo los carbohidratos como el pan y el azúcar. El cambio en su alimentación se motivó por recomendaciones halladas en diversos contenidos en Internet.

En los primeros meses, el relato indica que experimentó pérdida de peso, un aumento de energía y una mejora en la claridad mental. Sin embargo, alrededor del octavo mes empezaron a aparecer lesiones de tono amarillento en los párpados, que posteriormente se extendieron a las manos, los pies y los codos.

Los facultativos diagnosticaron al paciente de xantelasma, una afección caracterizada por la acumulación de colesterol bajo la piel. El cardiólogo Konstantinos Marmagkiolis, uno de los autores del estudio, afirmó que esta manifestación cutánea está vinculada a niveles elevados de colesterol en sangre.

De acuerdo con Marmagkiolis, el paciente había mantenido niveles de colesterol dentro de los parámetros normales durante años, pero tras adoptar la dieta carnívora presentó un incremento significativo, hasta cinco veces superior respecto a sus cifras previas.

La denominada dieta carnívora consiste en suprimir por completo los carbohidratos y consumir únicamente productos de origen animal. Su objetivo es inducir al organismo a utilizar la grasa como fuente principal de energía y alcanzar un estado metabólico conocido como cetosis.

Durante la cetosis, el hígado genera compuestos denominados cuerpos cetónicos que sirven como combustible alternativo en lugar de la glucosa. No obstante, un consumo excesivo de grasas saturadas puede propiciar la acumulación de colesterol en los tejidos.

Este colesterol sobrante no solo se deposita en la piel, como ocurre en el xantelasma, sino que también puede acumularse en las paredes de las arterias. Dicha acumulación favorece el desarrollo de placas ateroscleróticas, que elevan el riesgo de infarto de miocardio y de accidente vascular cerebral.

El Tampa General Hospital es un centro médico de referencia situado en la ciudad de Tampa, en el estado de Florida, conocido por su labor en investigación médica y atención a pacientes con enfermedades cardiovasculares. Por su parte, JAMA Cardiology es una publicación revisada por pares de la American Medical Association que difunde estudios clínicos y hallazgos relacionados con la cardiología.

El xantelasma es una lesión cutánea benigna que aparece con mayor frecuencia en el párpado superior y se presenta como nódulos o placas amarillentas. Aunque no suele afectar la función visual, constituye un marcador de hipercolesterolemia y, en algunos casos, indica la necesidad de iniciar un seguimiento más exhaustivo del perfil lipídico.

El colesterol se divide principalmente en dos fracciones: lipoproteína de baja densidad (LDL), conocida como colesterol “malo”, y lipoproteína de alta densidad (HDL), etiquetado como colesterol “bueno”. El LDL transporta el colesterol a las arterias, donde puede formar ateromas, mientras que el HDL lo recoge y lo lleva de vuelta al hígado para su eliminación. Los análisis de sangre que miden estas fracciones permiten a los profesionales de la salud evaluar el riesgo cardiovascular de cada individuo.

Organizaciones internacionales, como la Sociedad Europea de Cardiología y la American Heart Association, establecen recomendaciones dietéticas y valores de referencia para el colesterol sanguíneo. Según estas guías, el nivel óptimo de colesterol LDL debe mantenerse por debajo de 100 miligramos por decilitro, y la proporción entre LDL y HDL es un indicador esencial para determinar la necesidad de intervención terapéutica o cambios en el estilo de vida.

Los expertos recomiendan cautela antes de adoptar dietas restrictivas y aconsejan que cualquier cambio drástico en la alimentación se realice de forma progresiva y siempre bajo supervisión médica. El control periódico de los niveles de colesterol y otros lípidos en sangre es fundamental para reducir riesgos a largo plazo.

Una dieta equilibrada, basada en una variedad de alimentos y con un aporte adecuado de nutrientes esenciales, sigue siendo la estrategia más aceptada para mantener la salud cardiovascular y evitar complicaciones asociadas con elevados niveles de colesterol.

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