
El Congreso de Paraguay celebra una sesión extraordinaria para decidir si acepta la renuncia del presidente Santiago Peña, en plena crisis política y bancaria. (Foto: Instagram)
El Congreso de Paraguay celebra este jueves 5 de noviembre una sesión extraordinaria para analizar y decidir sobre la renuncia del presidente Santiago Peña. Si se acepta su salida, el vicepresidente Pedro Alliana asumirá la jefatura del país. La reunión cuenta con senadores y diputados. Horas antes, la Cámara de Diputados rechazó la moción de destitución contra Alliana, un resultado que despeja un posible obstáculo para la sucesión presidencial.
La crisis política se ha intensificado tras la intervención del Banco Central de Paraguay en el Banco Ueno, anunciada el martes 3 de noviembre. La entidad, utilizada por más de la mitad de la población adulta del país, suspendió sus operaciones después de que la autoridad monetaria detectara que su índice de solvencia no alcanzaba el mínimo exigido, fijado en el 50 %. La medida dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a los servicios bancarios, en un país de unos 6,1 millones de habitantes.
La suspensión provocó largas colas en las sucursales, preocupación entre los clientes y protestas en las calles. El Banco Central sostuvo que se trata de un caso aislado y que no refleja problemas generalizados en el sistema financiero paraguayo. También afirmó que proteger a los depositantes es una prioridad. El Banco Ueno cuenta con alrededor de 850 millones de dólares en depósitos públicos, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social de Paraguay.
Peña, político conservador, afrontaba un proceso de destitución respaldado por la oposición y por algunos miembros de su propia base de Gobierno, una situación que le había dejado políticamente aislado. Se le acusaba de haber tolerado irregularidades que desembocaron en la crisis del Banco Ueno, controlado por un grupo empresarial del que el presidente había sido accionista. Estas acusaciones forman parte del contexto político de la renuncia, pero no constan como hechos probados en la información disponible.
En un vídeo difundido este jueves, Peña pidió disculpas a los paraguayos que se quedaron sin acceso a su dinero y explicó que había decidido dejar el cargo por la estabilidad del país. «Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar de Paraguay. También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento fallé, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», declaró. Añadió que su decisión busca preservar la paz social y las instituciones democráticas.
El mismo día en que se anunció la intervención del Banco Ueno, dimitió el entonces presidente del Banco Central, Carlos Carvallo. Antes de ponerse al frente de la autoridad monetaria, Carvallo había dirigido Financiera Ueno, empresa de la que nació el banco intervenido. En los últimos años, Paraguay había tratado de consolidarse como centro financiero regional y había obtenido el grado de inversión de dos de las principales agencias internacionales de calificación de riesgo. La sesión del Congreso debe determinar si acepta la renuncia de Peña y, con ello, abre paso a la sucesión de Alliana.


