En su primera entrevista desde que huyó de Brasil a Estados Unidos, el senador Flávio Bolsonaro (PL) mostró desesperanza y dijo que cree que será encarcelado. La declaración se publicó este jueves (5/11) en el diario The New York Times.
«Ya sé que el desenlace final será mi prisión», afirmó el hijo de Jair Bolsonaro al ser preguntado por las investigaciones que están en curso en Brasil contra él. La frase expresa su pronóstico sobre el resultado de esos procedimientos, aunque, según la información publicada, hasta ahora no es objeto de acusaciones formales ante la Justicia brasileña.
El senador también negó haber recibido ayuda para salir del país el pasado 27 de octubre y se atribuyó la elaboración del plan de huida. «Fue todo obra mía», dijo Flávio al NYT. «No hubo ayuda absolutamente de nadie, de ningún Gobierno», recalcó.
Sin embargo, el Gobierno del presidente Donald Trump ya ha confirmado la participación de Estados Unidos en la huida. Jason Miller, asesor de comunicación de la Casa Blanca, reveló que había gestionado el avión privado utilizado por el senador para el viaje. La versión de Flávio, por tanto, contradice esa declaración sobre la intervención estadounidense.
Flávio Bolsonaro salió de Brasil junto con su esposa, Fernanda, y sus hijas, Luiz y Carolina, dos días después de ser derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva (PT) en la segunda vuelta de las elecciones de este año. El itinerario descrito en la información comenzó en Argentina, donde el grupo hizo una primera parada. Desde allí, el senador embarcó en un vuelo privado con destino a Guayaquil, en Ecuador. Tras una breve escala, el avión continuó hacia Miami, en Florida, donde aterrizó la mañana del 28 de octubre.
La salida se produjo después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) ordenara la incautación de los pasaportes de Flávio Bolsonaro y le prohibiera abandonar Brasil. La resolución fue firmada por el ministro Alexandre de Moraes. Según el texto, la decisión se basó en alertas de la Policía Federal (PF) sobre la posibilidad de que el senador saliera del país para eludir las investigaciones. La partida tuvo lugar horas después de la orden del STF.
La información distingue entre las investigaciones en curso y las acusaciones formales: señala que Flávio todavía no ha sido objeto de estas últimas ante la Justicia brasileña, aunque está siendo investigado. Ese estado podría cambiar a comienzos del próximo año, cuando, de acuerdo con el artículo, perderá la inmunidad parlamentaria al concluir su mandato como senador. La inmunidad mencionada está vinculada a su condición de parlamentario y a la duración de su mandato; el texto no afirma que ya se haya producido un cambio en su situación judicial.
Las investigaciones citadas se refieren a presuntos delitos de corrupción, blanqueo de dinero y evasión de divisas. Se trata de sospechas que el artículo presenta como objeto de investigación, no como hechos probados. La entrevista al diario estadounidense se centra en la previsión de Flávio sobre un posible encarcelamiento, su negativa a haber recibido ayuda para salir de Brasil y el recorrido que siguió hasta llegar a Estados Unidos. También expone la diferencia entre esa negativa y la declaración de Jason Miller sobre el avión empleado en el viaje.


