
Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, habría sido diagnosticada de un raro cáncer de la sangre antes de una ejecución por inyección letal, según la revista People. (Foto: Instagram)
Christa Pike, de 50 años y condenada a muerte en Estados Unidos, habría sido diagnosticada de un tipo poco frecuente de cáncer antes de una ejecución por inyección letal, según la revista People. Pike sobrevivió a dos intentos de ejecución mediante este procedimiento.
El 8 de enero de 2026, sus abogados presentaron una demanda en la que sostuvieron que la ejecución prevista vulneraría las enmiendas primera, octava y decimocuarta de la Constitución estadounidense. También advirtieron de que el estado de salud de Pike podría hacer que la inyección letal fuese aún más dolorosa y aumentar el riesgo de complicaciones.
La denuncia señala que la reclusa presenta un nivel de plaquetas muy superior al normal. Según sus abogados, esta alteración podría estar relacionada con un trastorno mieloproliferativo, una forma rara de cáncer de la sangre. La información sobre el diagnóstico fue atribuida a People.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de su compañera Colleen Slemmer, cometido en 1995. Llevaba 30 años en el corredor de la muerte y estaba a punto de convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en dos siglos. Sin embargo, sobrevivió a la inyección letal y pasó a ser la primera reclusa del estado en sobrevivir a ese procedimiento.
Tras recuperar la consciencia en el hospital el 6 de octubre, conectada a un respirador, preguntó: «¿Dónde estoy y quiénes sois?». Después quiso saber por la familia de Slemmer, según informó Spivey. Pike recibió el alta hospitalaria el 10 de octubre y regresó a prisión, donde permanece detenida desde hace más de 30 años.


