
Irán considera insuficiente la respuesta de Estados Unidos a su propuesta para poner fin al conflicto y condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de sus siete exigencias. (Foto: Instagram)
Irán afirmó el martes 3 de noviembre que la respuesta de Estados Unidos a su reciente propuesta para poner fin al conflicto en Oriente Próximo «no fue convincente», lo que dificulta un posible acuerdo entre ambos países. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní y general de división, trasladó la postura de Teherán en un comunicado publicado en la red social X.
Rezaei sostuvo que Washington debe responder de forma completa y explícita a las siete condiciones planteadas por Irán y cumplirlas. Según el militar, la reapertura del estrecho de Ormuz solo se produciría si se satisfacen esas exigencias. Por esa vía estratégica transita alrededor del 20 % del petróleo mundial.
La declaración iraní se produjo un día después de que concluyera la última ronda de conversaciones entre Washington y Teherán, celebrada con la mediación de los Gobiernos de Catar y Pakistán. Durante las negociaciones, Irán presentó un plan de siete puntos orientado a poner fin al conflicto y reabrir el estrecho. Entre sus condiciones figuran un alto el fuego inmediato, incluidos los ataques israelíes contra Líbano, y la suspensión del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes.
El plan también reclama que Estados Unidos retire las sanciones impuestas al sector petrolero de Irán y desbloquee los activos financieros iraníes congelados en el extranjero. Teherán pide, además, que se reconozca la ruta acordada entre Irán y Omán para la navegación por Ormuz, que se reduzca la presencia militar estadounidense en Oriente Próximo y que comiencen negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Tras exponer sus condiciones, Irán se mostró dispuesto a reabrir el estrecho en un plazo de hasta 48 horas si el Gobierno de Donald Trump acepta el plan. Mientras no se registran avances diplomáticos, crece la preocupación por una reanudación plena de la guerra. El lunes 2 de noviembre, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque de pequeña escala contra la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz; según la información publicada, fue la primera operación militar de Estados Unidos en territorio iraní desde septiembre.
El bombardeo se produjo mientras Irán se prepara, según la información publicada, ante la posibilidad de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel después de las elecciones legislativas de mitad de mandato estadounidenses. La respuesta de Washington a las siete demandas sigue siendo, de acuerdo con la declaración de Rezaei, insuficiente para que Teherán dé por cumplidas las condiciones que vincula a la reapertura de Ormuz.


