
El Tribunal de Apelación de Victoria rechazó el recurso de Erin Patterson y confirmó la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el envenenamiento mortal de tres familiares de su exmarido. (Foto: Instagram)
El Tribunal de Apelación de Victoria, en Australia, rechazó el viernes 30 de octubre el recurso de Erin Patterson, condenada por la muerte de tres familiares de su exmarido en un caso conocido internacionalmente como el de la «asesina de las setas». La corte mantuvo las condenas y aceptó, además, la apelación de la acusación para que Patterson cumpla cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Patterson fue condenada en 2025 por matar a sus antiguos suegros, Don y Gail Patterson, y a Heather Wilkinson, tía de su exmarido. También fue declarada culpable de intentar asesinar a Ian Wilkinson, marido de Heather, que sobrevivió al envenenamiento. Los hechos ocurrieron en julio de 2023, durante una comida que Patterson ofreció en su casa de Leongatha, en el estado de Victoria.
El plato principal era un solomillo Wellington, carne envuelta en hojaldre, que contenía setas venenosas de la especie Amanita phalloides, conocida como oronja mortal o cicuta verde. Tras comer, los invitados enfermaron. Don, Gail y Heather murieron por fallo multiorgánico, mientras que Ian tuvo que ser hospitalizado y sobrevivió.
La resolución fue adoptada por un panel de tres jueces, que consideró que la gravedad de los hechos impedía cualquier opción de libertad condicional. El juez Stephen McLeish sostuvo que los asesinatos fueron planificados con cuidado y cometidos deliberadamente. También describió la conducta de Patterson como una sucesión elaborada de mentiras y engaños. Según la decisión, la intención criminal habría persistido durante semanas, desde la invitación a la comida hasta la preparación y el ofrecimiento del plato contaminado.
En un primer momento, Patterson recibió tres condenas a cadena perpetua, con la posibilidad de solicitar la libertad condicional tras cumplir 33 años de prisión. La acusación recurrió esa sentencia al considerar insuficiente ese plazo dada la gravedad de los delitos, y el tribunal aceptó su petición. La defensa presentó siete argumentos para tratar de anular las condenas, entre ellos supuestas irregularidades en el juicio, objeciones a pruebas admitidas y dudas sobre el alojamiento de los miembros del jurado. Según la defensa, estos habrían compartido hotel con integrantes de la acusación, policías que declararon como testigos y periodistas. Los jueces rechazaron todos esos argumentos.
Patterson ha negado siempre que envenenara a sus familiares de forma intencionada. Durante el proceso afirmó que las setas venenosas acabaron por accidente en la comida y que ella también se encontró mal después de consumirla. La investigación señaló, no obstante, varios comportamientos considerados sospechosos, entre ellos intentos de explicar el origen de las setas y la destrucción de pruebas. Tras la resolución, deberá permanecer en prisión el resto de su vida, aunque la defensa aún puede solicitar autorización para recurrir ante el Tribunal Superior de Australia.


