
Vecinos y equipos de emergencia se organizan junto a un río mientras se suceden las labores de búsqueda tras el derrumbe de la mina de oro en Santa Bárbara de Iscuandé, Colombia. (Foto: Instagram)
Un derrumbe registrado el lunes 19 de octubre en una mina de oro ubicada en la zona rural de Santa Bárbara de Iscuandé, en Colombia, provocó la muerte de 14 personas, de las cuales 12 eran mujeres. El suceso se produjo durante las labores de extracción en galerías subterráneas y fue confirmado por medios locales.
Según la prensa colombiana, la mina no contaba con la autorización necesaria para operar, lo que agrava las irregularidades en torno a su funcionamiento. Las labores de rescate comenzaron de inmediato, con equipos de emergencias y brigadas locales intentando llegar a los cuerpos atrapados bajo los escombros.
Las autoridades de la región, en coordinación con organismos de socorro, se movilizaron para atender a los heridos, aunque no se han facilitado detalles sobre el número de personas que resultaron lesionadas ni su estado de salud. La falta de permisos y la precaria infraestructura de la explotación fueron señaladas como factores de riesgo.
La Organización de las Naciones Unidas en Colombia emitió un comunicado en el que instó a todas las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres a implementar acciones de apoyo al rescate, así como a brindar asistencia humanitaria a las familias afectadas. El organismo pidió también reforzar los controles sobre las explotaciones mineras informales.
El derrumbe de esta mina de oro se suma a una serie de accidentes en explotaciones de pequeña escala en el país, donde la minería informal pone en peligro a trabajadores y comunidades cercanas. Empresas y autoridades están bajo la lupa para evitar que se repitan tragedias similares.


