Una mujer de 38 años fue arrestada esta semana en el condado de Charlotte, en el estado de Florida, Estados Unidos, después de que su marido encontrara una grabación hecha por una cámara de seguridad instalada en la residencia familiar. La detenida, identificada como Malia Nummerdor, está acusada de mantener una relación íntima con el perro de la familia, según afirmó el esposo al presentar las imágenes ante las autoridades.
El matrimonio había colocado dos cámaras en distintos puntos de la vivienda con el fin de averiguar quién estaba sustrayendo dinero de un tarro de monedas ubicado en la sala. El esposo explicó a la policía que todos los miembros del hogar estaban al tanto de la existencia de esos dispositivos de videovigilancia doméstica. En una de las grabaciones, captada en el dormitorio principal, aparecía la mujer en compañía del animal en una postura que, según el hombre, implicaba contacto sexual.
Tras descubrir el vídeo, el hombre facilitó las imágenes a los investigadores y permitió el acceso a su ordenador portátil, donde estaban almacenados los archivos. Además, publicó en su perfil de Facebook las acusaciones, asegurando que disponía de fotografías y vídeos que probaban el supuesto acto de zoofilia. La noticia fue recogida por el medio Gulf Coast News y divulgada posteriormente por otras plataformas locales.
Malia fue citada a declarar el martes 15 de septiembre. Durante el interrogatorio, reconoció que la persona que aparecía en las grabaciones era ella, pero negó categóricamente haber mantenido relaciones sexuales con el perro y alegó que solo estaba “dándole cariño”. No obstante, las autoridades consideraron que los hechos se encuadraban en la tipificación de “Sexual Activity Involving Animals” (actividad sexual con animales), delito de segundo grado según la legislación de Florida.
La imputada permanece detenida en la cárcel del condado de Charlotte, donde la juez fijó una fianza de 35.000 dólares, unos 31.500 euros al cambio actual. En la ficha policial, conocida en Estados Unidos como mugshot, se aprecia a la mujer con una leve sonrisa al momento de su detención.
Contexto legal y antecedentes
En Florida, la práctica de actos sexuales con animales está penada como delito de segundo grado y puede conllevar penas de prisión de hasta 15 años, además de multas económicas que varían en función de la gravedad del caso y los daños al animal. A nivel federal, no existe una ley única sobre bestialidad, por lo que cada estado establece sus propias sanciones. En algunos territorios de EE. UU., estos hechos incluso se enmarcan bajo la legislación de maltrato animal o crueldad, con agravantes dependiendo de las circunstancias.
La instalación de cámaras de vigilancia en domicilios privados se rige por normativas estatales y federales que protegen la privacidad de los ocupantes. En Florida, es legal grabar imágenes dentro de la propia casa si todos los residentes han dado su consentimiento o si se utiliza para la seguridad del hogar. Sin embargo, las grabaciones solo pueden emplearse como prueba si se cumplen los protocolos de custodia y uso ante la autoridad judicial.
En España, la zoofilia está tipificada en el artículo 337 del Código Penal como delito de maltrato animal, castigado con penas de prisión de tres meses a un año, dependiendo de la gravedad y el sufrimiento infligido. Aunque el caso de Florida no corresponde a nuestro país, resulta relevante conocer cómo distintas jurisdicciones abordan la protección de los animales y la intimidad de las personas.
Este suceso ha generado debate sobre la vigilancia doméstica, la privacidad familiar y las medidas legales para prevenir el maltrato o abuso de animales. Mientras el proceso judicial avanza en Florida, el caso de Malia Nummerdor sirve para recordar la importancia de la normativa penal y civil en la protección de seres vivos que no pueden defenderse por sí mismos.


