La primera dama Janja da Silva afirmó, durante un mitin político en Teresina, que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su marido y candidato a la reelección, es el “verdadero ungido de Dios”. En su discurso, además de exaltar las acciones atribuidas al gobierno de Lula en áreas como salud, educación, cultura y economía, criticó con vehemencia a la familia Bolsonaro y subrayó que no habría proyecto alguno para la región Nordeste.
Al dirigirse al multitudinario acto, Janja destacó que, bajo la gestión de Lula, el país habría sido retirado nuevamente del llamado “mapa del hambre” en tiempo record. Con voz firme, la primera dama expresó:
“Con mucho trabajo y dedicación, el presidente Lula sacó a Brasil del mapa del hambre una vez más, en tiempo récord. Fortaleció la salud, la educación, la cultura y la economía. Proporcionó nuevas oportunidades para nosotros, para nuestros niños y jóvenes, para madres y ancianos. Ese es el verdadero ungido de Dios. Ése es el hombre que quiere que todos tengan una vida digna”.
A continuación, dirigió sus críticas a los Bolsonaro, afirmando:
“Ellos no tienen proyecto para el Nordeste. Si dependiera de los Bolsonaro, los nordestinos estarían comiendo hierba, ¿recordáis? La familia no tiene proyecto para este país”.
Janja también aludió a episodios que, según su relato, caracterizaron el período en que Jair Bolsonaro ocupó la presidencia. Señaló que, bajo ese mandato, muchas mujeres tuvieron que hacer cola para obtener alimentos para sus familias y que los hospitales quedaron con largas filas de pacientes:
“El Brasil en el que las mujeres tuvieron que ponerse en la fila del hambre para alimentar a sus familias. En el gobierno de la familia Bolsonaro vivimos el Brasil de las colas en los hospitales, del abandono y del miedo. El Brasil de la barbarie. Ellos piensan que no tenemos memoria”.
Contexto histórico y social
La alusión al “mapa del hambre” hace referencia a los indicadores de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que monitorean los niveles de inseguridad alimentaria en los países. Brasil creó programas como Fome Zero y Bolsa Família en administraciones anteriores de Lula, orientados a reducir la pobreza y garantizar el acceso a alimentos básicos en las regiones más vulnerables. Esos planes se consideran hitos en la política social brasileña, aunque también han sido objeto de debate en distintos sectores.
La ciudad de Teresina, capital del estado de Piauí, se encuentra en la región Nordeste, históricamente afectada por índices elevados de pobreza y sequías periódicas. En ese contexto, los comicios y mitines políticos adquieren especial relevancia, ya que las propuestas de Gobierno y las promesas de inversión pública suelen enfocarse en paliar carencias estructurales de agua, empleo y sanidad.
El término “ungido de Dios” proviene de tradiciones religiosas que describen a un líder elegido o bendecido divinamente para una misión especial. Al emplear esa expresión, Janja pretendió resaltar la legitimidad moral y simbólica del presidente Lula ante los simpatizantes, subrayando un componente casi místico en su liderazgo.
Los comícios, muy arraigados en la cultura política brasileña, combinan intervenciones orales, música popular y recorridos en carro abierto por las calles. Son espacios de contacto directo entre candidatos, dirigentes y electorado. En estos actos, las primeras damas suelen asumir un papel activo, no solo como acompañantes, sino también como voces de apoyo y enlace con grupos sociales, especialmente colectivos de mujeres y jóvenes.
Durante los años de gobierno de Jair Bolsonaro, se registraron críticas sobre la gestión de ciertos servicios públicos y la evolución de indicadores sociales. El alargamiento de colas en hospitales y la percepción de aumento de vulnerabilidad alimentaria fueron observaciones realizadas por diversos organismos civiles, aunque los partidarios de Bolsonaro destacaron medidas de liberalización económica y de seguridad.
Con la mirada puesta en la carrera electoral, el mitin en Teresina refleja la intensidad de la campaña de Lula para la reelección, en la que la defensa de sus políticas sociales y la crítica a sus oponentes conforman el eje central de los mensajes políticos.


