La Justicia de Minas Gerais aceptó la denuncia del Ministerio Público contra Silvanildo Amâncio de Araújo, acusado de secuestrar e intentar asesinar a su exesposa, Ana Cláudia, en la Serra do Rola-Moça, en Minas Gerais, en mayo de este año. Según informaciones de UOL divulgadas este martes (1), se convirtió en reo por tentativa de feminicidio, además de enfrentar otras cuatro acusaciones.
Silvanildo está detenido desde finales de mayo. En junio, la Policía Civil de Minas Gerais concluyó el inquérito y lo imputó por tentativa de feminicidio, violación, tortura, robo, secuestro y privación de libertad, además del incumplimiento de una medida cautelar que le prohibía acercarse a la víctima.
El Ministerio Público presentó la denuncia al Poder Judicial el 22 de junio. Formalmente, Silvanildo fue acusado de cinco delitos: privación de libertad cualificada, violación, robo con uso de arma blanca, tortura y tentativa de feminicidio.
De acuerdo con el Tribunal de Justicia de Minas Gerais, los hechos ocurrieron en un contexto de violencia doméstica y familiar contra la mujer, según lo previsto en la Ley Maria da Penha. La defensa respondió a la acusación el 14 de julio.
La Ley Maria da Penha, vigente desde 2006, es una normativa federal brasileña destinada a prevenir y sancionar la violencia doméstica y familiar contra la mujer. Además de tipificar distintos tipos de agresión —física, psicológica, sexual, patrimonial y moral— establece medidas de protección como órdenes de alejamiento, asistencia legal gratuita y la creación de centros de atención especializados.
El proceso también abarca diversas formas de violencia contempladas en la legislación, incluyendo agresiones físicas, psicológicas, sexuales, patrimoniales y morales. Según la Ley Maria da Penha, la violencia moral abarca conductas como calumnia, difamación e injuria.
Una audiencia relativa al caso se celebró el 24 de agosto. Los detalles de lo acontecido en esa diligencia no se hicieron públicos debido a que el proceso se tramita bajo secreto de Justicia.
El caso se desencadenó a finales de mayo, cuando Ana Cláudia fue secuestrada por su exmarido. Según la acusación, Silvanildo había advertido a sus familiares que planeaba arrojarla desde un acantilado en la región metropolitana de Belo Horizonte.
En esa ocasión, persiguió a Ana Cláudia mientras ella llevaba a su hija menor al colegio. La víctima se percató de que estaba siendo seguida y logró enviar mensajes para alertar a su hija mayor. Poco después, cesó la comunicación y la familia denunció su desaparición.
La Serra do Rola-Moça es una cadena montañosa situada en la periferia de Belo Horizonte, caracterizada por sus pendientes pronunciadas, acantilados rocosos y vegetación densa. Estas condiciones dificultan el acceso de equipos de rescate, lo que hace esencial el empleo de recursos tecnológicos como drones y helicópteros.
Las investigaciones indican que Silvanildo llamó a un pariente para afirmar que había secuestrado a su exesposa y que la arrojaría por un precipicio, detallando incluso el lugar exacto. Esa información dio inicio a las labores de búsqueda efectuadas por el Cuerpo de Bomberos y la Policía Militar.
Se conformó una fuerza de tarea compuesta por las policías Civil y Militar, el SAMU, además del uso de drones con sensores térmicos y un helicóptero. En total, participaron siete vehículos terrestres, una aeronave y cerca de 22 profesionales.
Ana Cláudia cayó desde aproximadamente 50 metros de altura, pero logró aferrarse a la vegetación. Intentó trepar por la ladera, pero finalmente permaneció en el punto donde fue localizada, consciente, con escoriaciones y un traumatismo en uno de los pies.
Inicialmente, los equipos recurrieron a drones equipados con cámaras térmicas para ubicar a la víctima. Una vez hallada, se empleó la aeronave para su extracción y posterior traslado a un hospital, donde recibió atención médica por sus lesiones.


