Jade Almond, de 16 años, acababa de concluir un tratamiento de fisioterapia que la había ayudado a recuperar la capacidad de andar, correr y bailar cuando sufrió un grave accidente de coche de camino a su hogar. Tras la colisión, la adolescente volvió a perder fuerza en gran parte de su cuerpo, reviviendo los déficits físicos que había superado recientemente.
La joven, diagnosticada con trastorno neurológico funcional (FND) después de sufrir una lesión en la cabeza en 2018, pasó siete meses sometida a sesiones de fisioterapia intensiva. Este tratamiento, cuyo coste ascendió a casi 100.000 € para su familia, incluyó entrenamientos en cinta rodante, ejercicios de fortalecimiento de extremidades y ejercicios de equilibrio. Antes de recibir el alta, llegó a ser filmada subiendo escaleras a gran velocidad y ejercitándose con aparatos diseñados para estimular el movimiento voluntario de los músculos.
El día en que Jade abandonó el centro de rehabilitación, viajaba con su madre, su hermana y dos amigas por la autopista de circunvalación M60, en Greater Manchester, cuando el vehículo en el que viajaban fue impactado por otro automóvil. “No me lo podía creer: justo en el día en que salí de fisioterapia, todo el esfuerzo volvió a perderse de un plumazo”, relató la propia adolescente tras el accidente. La fuerte colisión provocó que Jade sufriera un retroceso en su progreso físico: perdió la fuerza en brazos y piernas y perdió la capacidad de sentarse sin ayuda.
Tras el siniestro, tuvo que ser ingresada de nuevo para evaluar posibles lesiones internas y comenzar otra vez un protocolo de rehabilitación. El trastorno neurológico funcional, también conocido como FND, se caracteriza por la presencia de síntomas motores o sensoriales incompatibles con las enfermedades neurológicas definidas. Estos síntomas pueden incluir parálisis parcial, temblores, dificultades para caminar y alteraciones de la sensibilidad, sin que exista daño estructural aparente en el sistema nervioso central. Se estima que el FND representa entre el 5 % y el 11 % de las consultas en clínicas de neurología a nivel mundial.
La fisioterapia en casos de FND se centra en la reeducación motora a través de ejercicios repetitivos, técnicas de control postural y terapias de estimulación sensorial. Los fisioterapeutas utilizan recursos como la realimentación visual, la terapia espejo y los movimientos asistidos para reactivar las conexiones neuronales que facilitan el control voluntario de los músculos.
Los costes de este tipo de rehabilitación varían según el país y la duración del tratamiento. En Reino Unido, una sesión de fisioterapia puede oscilar entre 50 € y 80 €, mientras que los programas intensivos de varias sesiones diarias pueden elevar el presupuesto familiar por encima de los 10.000 € en pocos meses. Por eso, muchas familias recurren a plataformas de recaudación de fondos para afrontar estos gastos extraordinarios.
Jade ya ha iniciado una nueva campaña de recaudación para retomar las sesiones, con el sueño de volver a jugar al fútbol, retomar la danza y la actuación. Según datos de la Dirección General de Tráfico del Reino Unido, la M60 es una de las vías con mayor índice de accidentes de tráfico en la región de Greater Manchester, lo que ha llevado a reforzar controles de velocidad y mejorar la señalización en los últimos años.
Aunque enfrentarse de nuevo a la rehabilitación física supone un reto enorme, los expertos señalan que la recuperación tras un segundo episodio de FND puede requerir más tiempo, pero no es imposible. La constancia en el programa de fisioterapia, el apoyo psicológico y el entorno familiar juegan un papel fundamental para lograr progresos a largo plazo.
Para Jade, ahora lo crucial es recuperar no solo la fuerza en su cuerpo, sino también la confianza para retomar las actividades que antes formaban parte de su vida diaria. Con el respaldo de especialistas en neurología y fisioterapia, así como de su entorno cercano, la joven mantiene la esperanza de volver a caminar, correr y bailar libremente en un futuro próximo.


