Según información de la columna de Mônica Bergamo, de Folha de S.Paulo, varios ministros del Supremo Tribunal Federal (STF) criticaron la actuación de André Mendonça en la obtención y divulgación de mensajes intercambiados entre el ministro Alexandre de Moraes y el exbanquero Daniel Vorcaro. El pasado martes (1), Mendonça levantó el secreto de un informe de la Policía Federal (PF) que agrupa las conversaciones entre ambos.
Según la publicación, los mensajes indicarían que Moraes y Vorcaro se reunían antes de la detención del exbanquero y mantenían una agenda frecuente de encuentros. Asimismo, los registros sugerirían que el ministro se habría comprometido a ejercer presión sobre determinadas autoridades para favorecer al Banco Master, entidad que contrató el despacho de Viviane Barci de Moraes, esposa de Alexandre de Moraes, por 131,2 millones de reales (aproximadamente 23,6 millones de euros) para tareas de compliance.
Entre los ministros consultados, existe la opinión de que Mendonça no debería encubrir eventuales irregularidades que involucren a Moraes. La forma en que se obtuvieron los mensajes, el momento elegido para avanzar contra el colega y la posterior difusión del material fueron objeto de serios cuestionamientos. “Todos aquí dirigimos investigaciones y siempre hay un respeto por el rito y la forma, que él no siguió en este caso”, señaló uno de los magistrados entrevistados por la columna.
El mismo juez consideró que la repercusión del contenido beneficia al senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ), candidato a la presidencia. El hijo del presidente Donald Trump ya declaró en un comunicado que Moraes debería renunciar a su cargo.
Según este magistrado, la decisión de Mendonça tuvo lugar en un momento considerado inadecuado debido al contexto electoral. “El STF, que ya se encontraba en pleno clima de elecciones enfrentando cierto malestar de la población, entra de lleno en el huracán”, añadió.
La difusión de material oficial, como el informe de la PF, suele estar regulada por normas de sigilo y procedimiento. En otras ocasiones, la jurisprudencia del STF ha establecido que solo la Procuraduría-General de la República (PGR) está facultada para solicitar investigaciones contra un ministro de la Corte. En este caso, sin embargo, Mendonça realizó la petición de oficio, es decir, por iniciativa propia, lo que, a juicio de varios colegas, podría viciar el proceso.
Un juez explicó que el informe resultante de esa solicitud ya constituiría en sí mismo una investigación, por lo que al no existir petición previa de la PGR, el acto carecería de validez. Otro de los puntos debatidos en la Corte fue la filtración a la prensa antes de que el propio Mendonça levantara oficialmente el secreto. “¿Es correcto que un magistrado filtre información para afectar a un investigado, y encima si se trata de un colega?”, se preguntó otro integrante del STF.
El magistrado citado advirtió además sobre las posibles consecuencias políticas para la Corte: “Ha encendido la mecha en pleno depósito de combustible. Abrió las puertas del Supremo para el infierno, y nadie sabe lo que vendrá después”. Se teme, por ejemplo, que se presenten solicitudes de destitución de varios miembros del tribunal.
En el contexto institucional, el STF es el órgano máximo del Poder Judicial, responsable de la interpretación de la Constitución. La PGR, por su parte, actúa como ministerio público en causas contra autoridades federales. El reporte de la PF suele incluir peritajes forenses y análisis de intercambio de datos, pero su uso debe seguir protocolos claros para garantizar la imparcialidad y el respeto a derechos fundamentales.


