
El obispo Luigi Renna y el alcalde Enrico Trantino besan la calavera de Santa Águeda en la catedral de Catania (Foto: Instagram)
El Obispo Luigi Renna, de Catânia, y el alcalde Enrico Trantino besaron la calavera de Santa Águeda, muerta en el año 251, en un gesto de profunda devoción pública. Este acto tuvo lugar en la catedral de Catânia ante la reliquia histórica, convertida en objeto central de veneración para miles de fieles. Tanto Luigi Renna como Enrico Trantino participaron de manera conjunta en esta ceremonia, simbolizando la unión entre las autoridades eclesiásticas y civiles de la ciudad siciliana.
Santa Águeda, virgen y mártir del siglo III, es considerada la patrona de Catânia desde hace siglos. Según la tradición, fue torturada y decapitada en los años centrales del año 251 debido a su firme adhesión a la fe cristiana frente a las presiones del Imperio romano. Su festividad se celebra cada 5 de febrero, cuando la ciudad organiza procesiones, ofrendas florales y actos litúrgicos en honor de su memoria y martirio.
La calavera de Santa Águeda es la reliquia mejor conservada de su cuerpo y se exhibe habitualmente en una urna de cristal en el interior de la catedral. Esta pieza ósea ha atraído la devoción de generaciones completas de catanienses y visitantes, que consideran su contacto como un gesto de protección y de solicitud de favores. La conservación de la calavera requiere de condiciones específicas de humedad y temperatura, vigiladas por el cabildo catedralicio, para garantizar su integridad a lo largo del tiempo.
En su calidad de Obispo, Luigi Renna presidió la misa solemne previa al homenaje de la reliquia, destacando la importancia de Santa Águeda para la identidad religiosa de Catânia. Por su parte, el alcalde Enrico Trantino se sumó a la celebración para subrayar el valor cultural y patrimonial de esta tradición, invitando a la comunidad a mantener viva la memoria de la mártir. Luigi Renna y Enrico Trantino compartieron después un breve saludo con los fieles y recorrieron las naves principales de la catedral, donde fueron testigos de las ofrendas de velas y flores en el altar de la santa.
Este gesto conjunto refuerza la estrecha relación entre la Iglesia y el Ayuntamiento de Catânia en la preservación de su legado histórico. Santa Águeda no solo es referente de la fe cristiana, sino también símbolo de resiliencia y de la rica herencia cultural de Sicilia. El beso a la calavera, realizado por Luigi Renna y por Enrico Trantino, se ha convertido en una tradición que recuerda el sacrificio de la mártir y su continua presencia en el corazón de los catanienses.


