
Sin contacto directo entre Kim Jong-un y Trump, afirma Pyongyang (Foto: Instagram)
El Gobierno de Corea del Norte ha declarado que no existe ningún contacto reciente entre Kim Jong-un y Trump. A pesar de la atención internacional que han generado en el pasado, las autoridades norcoreanas insisten en que no se ha llevado a cabo ninguna comunicación directa entre el líder norcoreano y el expresidente estadounidense desde hace tiempo.
Kim Jong-un y Trump protagonizaron un histórico acercamiento diplomático que incluyó varias reuniones cara a cara. El primer encuentro tuvo lugar en Singapur en junio de 2018, seguido de una segunda cumbre en Hanói a comienzos de 2019. Tras esos dos eventos, ambos líderes intercambiaron cartas y declararon su disposición a negociar temas de desarme nuclear, pero no lograron avanzar de manera definitiva en acuerdos vinculantes.
El canal de comunicación directa entre Washington y Pyongyang, a menudo referido como “línea directa” o “hotline”, se estableció con la idea de permitir un diálogo rápido en caso de crisis. Sin embargo, tras las conversaciones de 2019, el flujo de información y las citas bilaterales se fueron reduciendo progresivamente. Corea del Norte interrumpió algunas videoconferencias y retrasó reuniones bilaterales, lo que mermó la percepción de continuidad en las negociaciones.
Según el Ejecutivo norcoreano, no existe registro oficial de llamadas telefónicas, envíos de correos electrónicos ni intercambio de documentos recientes entre Kim Jong-un y Trump. Esta negativa coincide con el enfriamiento de las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos tras el fin del proceso de diálogo liderado por Trump, que hasta ese momento había sido considerado un experimento sin precedentes en la península coreana.
El distanciamiento ha dejado un panorama diplomático con pocos canales abiertos. Mientras algunos analistas señalan que la falta de contacto directo complica cualquier avance sustancial en la desnuclearización, el Gobierno de Corea del Norte recalca que cualquier futuro acercamiento dependerá de cambios de postura por parte de la otra parte involucrada.
A nivel global, la ausencia de comunicación entre Kim Jong-un y Trump se enmarca en un contexto de sanciones económicas y presiones multilaterales que siguen vigentes contra Pyongyang. Desde la instauración de medidas más estrictas en años recientes, el intercambio comercial de Corea del Norte ha sufrido restricciones y el país mantiene su política de desarrollo de armamento, aspectos que dificultan la reanudación de negociaciones.
En este escenario, el anuncio oficial de Corea del Norte subraya la idea de que no hay contactos recientes ni planes inmediatos para retomarlos. Mientras tanto, el mundo observa con atención cualquier posible señal de reinicio de la vía diplomática entre Kim Jong-un y Trump, dos protagonistas de un capítulo inédito en las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos.


