
Redada internacional de Interpol contra estafadores que suplantaban a la Policía Federal brasileña (Foto: Instagram)
Una investigación internacional liderada por la Interpol descubrió una organización criminal que se hacía pasar por una unidad de la Polícia Federal (PF) brasileña. Según detallaron las autoridades, los estafadores empleaban plataformas de videollamadas para contactar a sus víctimas, hacerse pasar por agentes oficiales y exigir transferencias de dinero bajo la amenaza de procedimientos judiciales inexistentes.
El modus operandi consistía en crear ambientes virtuales que reproducían logotipos, documentos y sellos de la Polícia Federal (PF). Durante las videoconferencias, los delincuentes mostraban identificaciones falsas y afirmaban estar tratando casos de lavado de dinero o narcotráfico. Para reforzar la apariencia de veracidad, las llamadas salían de números telefónicos internacionales localizados, lo que dificultaba su rastreo y generaba mayor desconcierto en las personas afectadas.
La acción de la Interpol incluyó la cooperación entre varias oficinas centrales de policía y fiscalías de distintos países, con el objetivo de localizar a los operadores de los servidores de videollamadas y a quienes manejaban las cuentas bancarias utilizadas para recibir las estafas. Además, se solicitaron bloqueos preventivos de fondos en diversas jurisdicciones para impedir la dispersión del dinero obtenido ilícitamente.
La Polícia Federal (PF) de Brasil, por su parte, colabora habitualmente en operaciones transnacionales contra el ciberdelito y el lavado de activos. Esta fuerza policial, creada en 1944, tiene entre sus competencias investigar delitos federales que trascienden las fronteras nacionales, como el tráfico de drogas, el terrorismo y los fraudes por internet. Su reputación en el combate al crimen organizado la convierte en uno de los blancos preferidos por quienes buscan usurpar su identidad para dar credibilidad a sus engaños.
Las estafas por videollamadas han proliferado en los últimos años debido a la accesibilidad de las herramientas digitales y al desconocimiento de los ciudadanos sobre los protocolos de seguridad. Los expertos recomiendan nunca dar información personal ni financiera a interlocutores no verificados y utilizar servicios oficiales para comprobar la autenticidad de cualquier requerimiento. La Interpol insiste en verificar siempre la procedencia de las llamadas a través de canales institucionales y en reportar cualquier sospecha a las autoridades competentes.


