
El rápido aviso del TCAS evitó un posible choque frontal entre dos aviones sobre el Atlántico (Foto: Instagram)
Un informe preliminar concluye que los sistemas de alerta a bordo de los aviones de Iberia y de Air Europa evitaron una posible colisión frontal mientras ambos sobrevolaban el Océano Atlántico. El documento, elaborado por la autoridad investigadora, señala que la activación simultánea de las alertas de tráfico y anticolisión determinó maniobras que separaron de forma eficaz las trayectorias de ambas aeronaves.
Según el informe, los pilotos de Iberia y los de Air Europa recibieron indicaciones de descenso y ascenso inmediato por parte del sistema TCAS (Traffic Collision Avoidance System), lo que permitió restablecer rápidamente una distancia vertical segura entre las dos aeronaves. Estas indicaciones automáticas suplieron la falta de visibilidad y de tiempo de reacción humana para prevenir el mayor riesgo de impacto.
El TCAS es un sistema de seguridad diseñado para monitorizar de forma continua la posición de otras aeronaves equipadas con transpondedor y emitir alertas sonoras y visuales cuando detecta una posible convergencia de trayectorias. Cuando las altitudes de dos aviones se aproximan por debajo de un umbral predefinido, el TCAS insta a uno de ellos a ascender y al otro a descender, asegurando así un incremento rápido de separación.
Este sistema, obligatorio en la mayoría de las flotas comerciales según los reglamentos de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), ha demostrado en múltiples ocasiones su eficacia para prevenir siniestros a gran altitud. La coordinación del TCAS con el control de tráfico aéreo complementa la separación lateral y vertical que establecen los controladores, reforzando la vigilancia mutua entre aeronaves.
En la aviación comercial, los incidentes cercanos entre vuelos transatlánticos suelen ser muy raros gracias a los procedimientos de separación horizontal y a los corredores establecidos sobre el Atlántico Norte. Sin embargo, cuando se producen desviaciones o fallos técnicos, el TCAS se convierte en la última línea de defensa. El informe preliminar subraya la relevancia de mantener actualizados los protocolos de mantenimiento y de formación de las tripulaciones de Iberia y de Air Europa, a fin de preservar la alta fiabilidad de estos sistemas.
Aunque el documento preliminar no aporta datos sobre posibles sanciones o cambios regulatorios, anticipa que el informe final podría incluir recomendaciones para reforzar la coordinación entre las compañías y los centros de control. La investigación continuará analizando factores como la meteorología, la comunicación entre pilotos y controladores, y el estado de los equipos antes del incidente.
La rápida intervención de los sistemas de alerta en los vuelos de Iberia y Air Europa evidencia una vez más la importancia de la tecnología anticolisión en la aviación moderna. A la espera del informe definitivo, las aerolíneas y los reguladores confirman su compromiso con la seguridad operacional y con la prevención de accidentes en rutas de alto tráfico como las transatlánticas.


