Zack Vallone, un brasiliense de apenas 5 años, ya comprende el valor del trabajo. Con el apoyo de sus padres, comenzó a vender dindin de açaí a los 4 años para ahorrar y poder comprar sus propios regalos. Ahora, con la fiebre del álbum de la Copa del Mundo 2026, el joven decidió ir más allá y empezó a intercambiar huevos de gallina de corral frescos por cromos.
El dindin de açaí es un helado casero típico de Brasil, elaborado con pulpa de açaí congelada en moldes, muy apreciado por su sabor y aporte energético. Con este incentivo, Zack aprendió desde pequeño que cada esfuerzo tiene su recompensa.
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Las permutas, que se iniciaron en el Plano Piloto, rápidamente conquistaron a los vecinos y ganaron relevancia en las redes sociales.
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Priscilla Vallone, madre de Zack, contó a Metrópoles que todo comenzó cuando su hijo pidió una pista de coches de juguete como regalo, a los 4 años. Los padres decidieron enseñarle a conseguir lo que deseaba vendiendo dindin de açaí. “El padre [Filipe Souza] le construyó un carrito de madera para que vendiera el postre en el Eixão los domingos. En las primeras ocasiones, consiguieron lo suficiente para comprar el juguete.”
Después de esa experiencia, Zack empezó a entender mejor el valor del trabajo. “Para saber el precio de algo, pregunta: ‘¿Cuántos dindins tengo que vender para comprar esto?’”, explica Priscilla.
Actualmente, el objetivo de Zack es completar el álbum de cromos de la Copa del Mundo 2026. Filipe, que colecciona álbumes desde niño, tuvo la idea de usar los dindins como moneda de cambio en los puestos de intercambio de cromos.
Además de los dindins, la familia también llevó huevos de corral frescos producidos en la granja donde viven, ampliando así las opciones de negociación del pequeño emprendedor. “¡Fue todo un éxito! En pocas horas, en la quadra 106 norte, lograron casi 300 cromos cambiando por huevos y dindins”, afirma la madre.
El fin de semana siguiente, la familia llevó mandarinas y limones de la finca para intercambiarlos por cromos. “De nuevo fue un éxito. A la gente le encantó la idea de convertir la experiencia en un aprendizaje para el niño”, señala Priscilla.
Este domingo (28/6), la familia participó en un evento de intercambio de cromos en la Arena BRB Mané Garrincha. Filipe consiguió permiso para realizar los cambios con los productos familiares en el recinto. Zack se divirtió, hizo amigos y aprendió valiosas lecciones junto a su padre, su madre Priscilla y su hermana Vick.
Al final del día, solo necesitaban 30 cromos para completar el álbum. Filipe destacó que prácticamente no gastó dinero, ya que todas las permutas se realizaron con productos de la granja. Tras completar el álbum, ya se han planteado nuevos objetivos para el joven emprendedor.
La pasión por los álbumes de cromos es una tradición con décadas de historia, en la que coleccionistas de todas las edades buscan completar sus colecciones. Estos eventos de intercambio fomentan la interacción comunitaria y enseñan a los niños principios básicos de economía, negociación y esfuerzo personal.


