
Trump defiende la controvertida postura papal sobre el armamento nuclear de Irán (Foto: Instagram)
El presidente Donald Trump aseguró que, según él, el papa no considera inconveniente alguno que Irán disponga de un arma nuclear. Esta afirmación de Trump generó respuestas inmediatas tanto del gobierno de Italia como del Vaticano, que se han apresurado a matizar o rechazar la idea atribuida al pontífice y a reafirmar su postura en contra de la proliferación de armamento atómico.
El contexto de la declaración se enmarca en décadas de debate internacional sobre el programa nuclear de Irán. Desde la firma del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en 2015, varios países y organismos internacionales han exigido controles estrictos y verificaciones para evitar que Irán desarrolle ojivas nucleares. La salida de Estados Unidos de ese acuerdo en 2018, impulsada por Donald Trump durante su mandato, reavivó las tensiones y suscitó sanciones económicas que, según muchos analistas, incrementaron la desconfianza mutua.
El Vaticano, por su parte, ha venido defendiendo de forma constante la eliminación completa de las armas nucleares en el mundo. El papa Francisco ha reiterado en múltiples ocasiones el compromiso de la Santa Sede con la cultura del desarme y la no proliferación, señalando que la posesión de este tipo de arsenales es incompatible con la dignidad humana y el bien común. Desde la Secretaria de Estado vaticana se recordó que el Vaticano suscribe las declaraciones del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y apuesta por soluciones pacíficas y diplomáticas en todas las controversias internacionales.
En Roma, el gobierno de Italia rechazó de inmediato la versión atribuida al papa y subrayó su lealtad a los acuerdos internacionales sobre desarme. El ejecutivo italiano reafirmó su apuesta por una estrategia conjunta de la Unión Europea para mantener la estabilidad en Oriente Medio y preservar el control nuclear mediante inspecciones independientes. La portavoz del gobierno de Italia destacó que cualquier cambio en esa línea podría poner en riesgo la seguridad regional y la confianza en los mecanismos multilaterales.
Resulta destacable que una figura de la relevancia de Donald Trump atribuya al pontífice un posicionamiento tan controvertido sobre Irán. Aunque el exmandatario estadounidense haya defendido esta versión, tanto el Vaticano como Italia han coincidido en recalcar que no existe fundamento alguno en los registros de la Santa Sede ni en las declaraciones oficiales del papa para respaldar tal afirmación. De este modo, el contraste entre la afirmación de Trump y las reacciones de Roma subraya la importancia de los canales diplomáticos y de verificación en los asuntos nucleares.


