Gafisa es acusada de usar el fondo Bergamo para blindar patrimonio (Foto: Instagram)
La constructora Gafisa, que tiene a Nelson Tanure como accionista, fue acusada por acreedores de colaborar con el Banco Master para eludir pagos y proteger su patrimonio. Según la denuncia, esta estrategia contó con el respaldo del abogado Daniel Lopes Monteiro, quien fue detenido bajo sospecha de operar en nombre del banquero Daniel Vorcaro tanto en aspectos jurídicos como financieros.
Los demandantes sostienen que la blindaje del patrimonio de Gafisa se efectuó a través del fondo Bergamo, administrado por Trustee DTVM, sociedad controlada por Maurício Quadrado, exsocio del Master. Quadrado se encuentra bajo investigación de la Policía Federal en el marco de la denominada Operación Compliance Zero, que también involucra a Vorcaro y a Tanure.
La acción judicial interpuesta por Polo Securitizadora contra Gafisa detalla el presunto esquema con el Banco Master. Según el escrito, la empresa reclamaba una deuda de alrededor de 4,32 millones de euros (equivalente a 24 millones de reales brasileños), aunque consiguió bloquear únicamente unos 144 000 euros (800 000 reales). En 2022, Polo Securitizadora descubrió que Gafisa era propietaria al cien por cien del fondo Bergamo, cuyo patrimonio ascendía a aproximadamente 23,22 millones de euros (129 millones de reales), logrando que se dictara una orden de embargo sobre dicho fondo.
Fue entonces cuando intervino el abogado Daniel Monteiro, socio del despacho Monteiro, Rusu, Cameirão y Bercht Advogados, para intentar impedir la ejecución forzosa. Monteiro alegó que el fondo estaba “alienado” al banco de Vorcaro, lo que, según su defensa, imposibilitaba su embargo. Sus representantes sostienen que siempre actuó desde una óptica estrictamente técnica y que esta demanda sólo es una de las numerosas que ha defendido en su trayectoria profesional.
Polo Securitizadora replicó que no existía prueba alguna de esa supuesta alienación y acusó a Gafisa de valerse de maniobras para eludir el pago a sus acreedores. Según los documentos del proceso, la cuenta corriente de Gafisa en el Banco Master presentaba un saldo negativo, pero aun así la constructora destinó recursos al fondo Bergamo, que a su vez invertía en empresas vinculadas al propio Master.
Tras la revelación del supuesto entramado, el Banco Master desistió de continuar con la demanda, y finalmente las partes suscribieron un acuerdo. Gafisa declaró que el litigio con Polo Capital concluyó hace dos años y que la colaboración entre ambas entidades se retomó con normalidad. La empresa no efectuó comentarios respecto de las operaciones vinculadas con sus accionistas.
Daniel Monteiro había acumulado reputación como responsable de operaciones de derecho crediticio en el Master y experto en el mercado financiero. Gestionaba una compleja ingeniería de fondos destinada a salvaguardar los activos del banco. Fuentes del sector apuntan que Monteiro diseñó la estructura de varios vehículos de inversión que vinculaban al Master con la gestora Reag.
En el caso específico de Gafisa, el fondo Bergamo desempeñaba un papel esencial para canalizar y proteger los recursos financieros, sirviendo de puente entre la constructora y el Banco Master. Según estimaciones incluidas en la demanda, durante los últimos tres años se habrían movido en torno a 360 millones de euros (2 000 millones de reales) entre Master, Gafisa y Polo Securitizadora.
Recientemente, Vladimir Timerman, de Esh Capital, explicó ante la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre Crimen Organizado cómo las transferencias de Gafisa a través del fondo Bergamo desembocaban en cuentas del Banco Master.
Una estrategia similar emergió en una demanda presentada por la familia Klabin, que reclamaba el pago de una suma pendiente y se encontró con un saldo de apenas 0,00 euros (0,01 reales) en la cuenta de Gafisa. Una vez más, la Trustee se escudó en la supuesta alienación del fondo Bergamo al Master para negar el desbloqueo de esos activos.
Finalmente, la Justicia ordenó el embargo del fondo Bergamo, desestimando el argumento de la Trustee de que el rescate debía esperar al término del fondo. La resolución judicial subrayó la negativa injustificada de la administradora a acatar la orden de embargo.


