Estudiantes de la Universidad de São Paulo (USP) han denunciado problemas graves en la calidad de las comidas servidas en el Restaurante Universitario (RU) de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades (EACH), ubicada en la zona este de São Paulo. Varias quejas recogen la aparición de insectos en el feijão y en otros platos, la distribución de alimentos en mal estado e incluso casos de intoxicación alimentaria entre los consumidores.
Según el Centro Académico del curso de Gestión de Políticas Públicas, las incidencias se han intensificado desde comienzos del año. Entre las principales reclamaciones destacan la reducción de opciones en el menú, la merma en la calidad de los ingredientes y la ausencia de alternativas adecuadas para dietas específicas, como menús vegetarianos o veganos.
En los últimos meses, los estudiantes han reportado hallazgos de insectos en porciones de pollo, moho visible en postres y una estudiante que habría sufrido una intoxicación alimentaria tras consumir una ración en el comedor. El episodio más reciente motivó la suspensión temporal del servicio de feijão durante la comida principal, ante la confirmación de la presencia de carunchos (gorgojos) en los frijoles. En los avisos colocados en las instalaciones sólo se mencionó la existencia de “problemas técnicos”, sin aclarar la gravedad de la contaminación.
Las denuncias no se limitan a la EACH. En la Facultad de Derecho de la USP, alumnos reportaron la presencia de insectos y larvas en sus bandejas y la falta de ciertos productos básicos, como carne, lo que provocó largas colas y demora en el servicio. Este conjunto de reclamaciones ha sido recogido por el Centro Académico XI de Agosto, que agrupa las denuncias de los estudiantes de Derecho.
Los afectados subrayan que, al tratarse de la misma empresa —Básica Refeições— la concernida por el suministro en diversas unidades de la USP, aumentan las dudas sobre los controles de calidad y las condiciones de almacenamiento de los alimentos en todos los campus. La dirección de la EACH ha explicado que el restaurante funciona bajo un contrato emergencial, vigente mientras se desarrolla un nuevo proceso de licitación para adjudicar el servicio a otra empresa en los próximos meses.
Como medida de protesta, el pasado martes 14 de abril estudiantes de 105 carreras de los campus de Butantã, zona este, Largo do São Francisco, Quadrilátero de la Salud e interior paralizaron sus actividades. El objetivo del paro es exigir mejoras en las condiciones de permanencia estudiantil, el fin de la privatización de los comedores, el aumento del auxilio estudiantil y la equiparación de derechos entre docentes y personal de apoyo.
El principal órgano de representación de los alumnos, el Diretório Central dos Estudantes (DCE) Alexandre Vannucchi Leme, coordina la movilización y reclama mayor transparencia en los contratos de restauración y un control de calidad más riguroso. Para reforzar el reclamo, entre la noche del 13 y la mañana del 14 de abril se organizó un “piquete” en los edificios de las facultades, bloqueando el acceso a algunas aulas.
En un comunicado oficial, la USP aseguró que no pretende restringir la actuación de las entidades estudiantiles ni impedir el uso de los espacios que históricamente han ocupado. La universidad reconoció la importancia de la movilización de los alumnos y garantizó la continuidad de los servicios académicos durante las protestas.
Ante la falta de respuestas definitivas por parte de Básica Refeições, los estudiantes mantienen la exigencia de una auditoría externa y la presentación de un nuevo plan de acción que asegure productos frescos, procesos de higienización adecuados y un menú equilibrado que satisfaga las necesidades nutricionales de la comunidad universitaria.


